Por Florencia Barragán. Pese a la aceleración de la inflación en diciembre, el Gobierno definió reducir la paridad móvil al 1%. La medida es en sí misma un desafío en un contexto de apreciación del peso y luego de seis meses consecutivos de cuenta corriente negativa. Y además, al inicio de la fase 3 del plan del presidente Javier Milei, cuando se necesita una importante oferta de divisas para mantener estable el dólar y bajar la inflación, tres factores fuera del control oficial que podrían poner en jaque la estabilidad cambiaria.
Según el último informe de la consultora Equilibra, hay tres situaciones que pueden complicar los planes oficiales: la asunción de donald triunfo como presidente de EE.UU, y la posibilidad de una política comercial que implique un «superdólar», tasas de interés más altas y precios más bajos de las materias primas, todo ello factores negativos para Argentina. Además, la imposibilidad de Brasil, principal socio comercial, de brindar confianza y controlar la devaluación del real.








