Los chatbots de inteligencia artificial, como ChatGPT, se han convertido en herramientas indispensables para millones de personas. Ya sea para resolver dudas, aprender algo nuevo o simplemente por entretenimiento, estas IA parecen ser una maravilla tecnológica.
Pero, ¿qué sucede con los datos que compartes cuando interactúas con ellos? Detrás de esta apariencia inocua se esconden preocupaciones legítimas sobre la privacidad y el uso de datos personales. De hecho, la IA utiliza bases de datos del mundo real para su formación y aprendizaje.
«Esto significa que todos los chats que utilizamos, en los que compartimos información personal, como datos fiscales, información personal, problemas médicos o psicológicos, Se guardan en sus bases de datos para usos futuros que desconocemos«, detalla la criminóloga y experta en privacidad, María Aperador, en TikTok.
¿Cómo recopilan datos los chatbots?
Los chatbots como ChatGPT funcionan gracias a dos procesos clave: entrenamiento previo y ajuste. Durante la formación previa, analizan una gran cantidad de texto disponible en Internet para aprender cómo se utiliza el idioma. Luego, con ajustes, mejoran su capacidad de respuesta utilizando ejemplos específicos proporcionados por humanos.
Sin embargo, el proceso no termina ahí. Estas IA también recopilan información durante las interacciones en tiempo real con los usuarios. «Utilice sus propias conversaciones para entrenar futuros modelos», explica el criminólogo.
Aunque las empresas detrás de estas IA aseguran que se toman medidas para proteger la privacidad de los usuarios, Es fundamental saber que no todas las plataformas aplican los mismos estándares.
Afortunadamente, existen formas de limitar el acceso de los chatbots a sus datos personales. Una de las opciones más efectivas. es ajustar la configuración de privacidad de la herramienta que utilizas. En el caso de ChatGPT, es posible evitar que guarde tus conversaciones para entrenar futuros modelos.
En primer lugar, accede a la aplicación y ve a los ajustes. Luego busca la sección Control de datos o Privacidad y desactivar la opción Guardar historial de chat. Una vez hecho esto, tus interacciones se eliminarán automáticamente después de 30 días, reduciendo significativamente los riesgos de uso indebido de tus datos.
En la Unión Europea, la preocupación por la privacidad y el uso ético de la inteligencia artificial ha llevado a la creación de normativa específica para regular estos sistemas. La legislación clasifica las IA en cuatro niveles de riesgo:
- Ningún riesgo significativo: aquí existen tecnologías como los filtros de spam, que no afectan directamente a los derechos de las personas.
- Riesgo limitado: Este es el caso de los chatbots como ChatGPT, que están sujetos a normas de transparencia, especialmente en el manejo de datos personales.
- Alto riesgo: incluye tecnologías utilizadas en diagnóstico médico, conducción autónoma y sistemas biométricos. Estas aplicaciones están bajo estricta supervisión antes de su implementación.
- Prohibido: Los sistemas que vulneran derechos fundamentales, como el reconocimiento facial en espacios públicos, la identificación biométrica remota en tiempo real o el scoring social, están completamente prohibidos en la UE.
Aunque la regulación busca minimizar los riesgos, la IA sigue generando controversia. Por ejemplo, el uso de sistemas de reconocimiento facial y biométricos ha sido criticado por su impacto en la privacidad. En algunos países, estas tecnologías se utilizan sin restricciones, lo que genera temores de vigilancia masiva y abuso de poder.
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Etiquetas: Inteligencia artificial
Con información de Telam, Reuters y AP








