Jim Jarmusch, un director conocido por desafiar la narración y las expectativas convencionales, aplicó su estilo único al occidental en 1995 con Hombre muerto. Esta joya pasada por alto cuenta con un elenco de lujo que incluye a Johnny Depp, Gary Farmer, Lance Henriksen, John Hurt y Robert Mitchum. Presentado en un formato episódico, que Jarmusch perfeccionó en películas como Noche en la tierra y Vacaciones permanentes, Hombre muerto destaca como una de las entradas más enigmáticas en su filmografía.
Un viaje digno de Dante
En La comedia divina de Dante, las palabras «abandonen toda esperanza, ustedes que entran aquí» están inscritas en las puertas del infierno, estableciendo un sentimiento de desesperanza que se refleja desde el principio en Hombre muerto. El protagonista, William Blake (interpretado por Johnny Depp), se embarca en un viaje peligroso desde el momento en que aborda un tren rumbo al oeste, siendo advertido de que es el «tren al infierno». A partir de ahí, cada calamidad parece acechar a Blake en su travesía.
Expulsado de su empleo y acusado injustamente de asesinato, Blake se encuentra perseguido y en fuga. Con la ayuda de nadie (Gary Farmer), un nativo americano exiliado, inicia un viaje hacia el desierto que pondrá a prueba su existencia y su esperanza de sobrevivir.
La relación entre Blake y nadie está imbuida de humor y mitología, con referencias que se remontan a la antigua tradición griega. Nadie confunde a Blake con el poeta inglés del mismo nombre, proclamando en un momento: «Eres un hombre muerto». Este paralelismo entre un hombre muerto y un guía en un viaje hacia lo desconocido recuerda al mito de Charon en la mitología griega, que transportaba almas al inframundo a través del río Styx.
Presentación de un narrador de vanguardia
La cinematografía en blanco y negro de Hombre muerto, a cargo de Robert Muller, le otorga el aspecto de un clásico occidental, mientras que la dirección y el ritmo de Jarmusch le confieren una sensibilidad moderna. La estructura narrativa episódica utilizada por Jarmusch entrelaza las historias de varios personajes, como Cole Wilson (Lance Henriksen), un cazador de recompensas sádico que persigue a Blake, añadiendo capas de complejidad a la trama.
El ritmo pausado de la película, característico del estilo de Jarmusch, refleja la gravedad y la longitud del viaje de los personajes. Aunque puede no ser del agrado de todos los espectadores, este ritmo contribuye a transmitir la monotonía y la intensidad de la travesía de los protagonistas. Hombre muerto se erige como un puente entre el pasado y el presente, revitalizando el género del western con una narrativa profunda y una presentación cuidadosa.
¿Dónde puedo ver ‘Dead Man’?
Considerada una de las películas occidentales más enigmáticas desde El topo, Hombre muerto ofrece un viaje metafísico más allá de los límites del género. Para disfrutar de esta experiencia cinematográfica, puedes acceder a ella a través de HBO Max.








