La CGT cruzó al Gobierno por la retroactividad de la reforma laboral: “Redacción maliciosa”
En medio de un intenso debate entre la CGT y el Gobierno por la reforma laboral, el abogado Julián De Diego, quien participó en la redacción del proyecto, salió a defenderlo ante las críticas que lo acusan de eliminar derechos adquiridos.
Ante la inminente presentación del proyecto en el Congreso, la central sindical ha calificado la iniciativa como “un proyecto regresivo” para los trabajadores. Sin embargo, De Diego ha salido al paso de estas acusaciones, asegurando que “eso es totalmente falso. Se mantienen los grandes principios del trabajo”.
Para respaldar su postura, De Diego ha explicado que los derechos consagrados en la Ley de Contrato de Trabajo, estatutos especiales y convenios colectivos son irrenunciables y que la reforma no tiene el poder de reducir esas garantías ya consolidadas. Además, ha destacado que la nueva normativa no se aplicará de manera retroactiva, por lo que no podrá eliminar condiciones ya firmadas en contratos individuales anteriores.
En cuanto a un punto clave de la reforma laboral, De Diego ha mencionado la implementación del fondo de cesación, aclarando que es un mecanismo opcional que dependerá de la negociación colectiva. Este sistema consiste en sustituir el pago de la indemnización al momento del despido por un aporte mensual preventivo, donde el empleador ingresa un porcentaje de la remuneración en una cuenta personal del trabajador.
Sin embargo, ha advertido que este sistema podría resultar muy costoso para sectores privados estables, como la industria y los servicios, donde los despidos son menos frecuentes. Por otro lado, ha señalado que es útil para industrias con alta rotación, como la construcción.
En respuesta a las críticas de la CGT, el copropietario Cristian Jerónimo ha acusado al Gobierno de mentir sobre el alcance de los cambios, señalando que la Casa Rosada ha negado durante semanas que la reforma afectara los contratos actuales. Jerónimo ha calificado el proyecto como “malicioso” y ha rechazado las versiones oficiales que atribuyen el rechazo sindical a intereses económicos.
En este contexto de tensiones y desacuerdos, Jerónimo ha llamado a una mesa de diálogo y negociación, señalando que nunca existió una verdadera voluntad por parte del Gobierno de dialogar con los sindicatos.
En resumen, la polémica en torno a la reforma laboral continúa creciendo, con posturas encontradas entre el Gobierno, la CGT y los distintos sectores afectados. La discusión está lejos de llegar a un consenso, y se espera que las próximas semanas sean clave para definir el futuro de esta controvertida iniciativa.







