En esta noticia se revela un proceso de privatización de las represas hidroeléctricas del Comahue, un acontecimiento que ha generado gran interés y debate en el ámbito energético de Argentina. Con la preadjudicación de cuatro centros clave, el gobierno nacional marca el inicio de una serie de renovaciones de licitaciones que se extenderán a otras provincias en el próximo año. ¿Qué piden los gobernadores y qué plantas están en disputa en este proceso que redefinirá el panorama de la generación hidroeléctrica en el país?
El panorama se aclara al autorizar la transmisión del 100% del accionariado de las empresas que operan estas centrales, como parte de la reprivatización de activos estratégicos del sistema eléctrico argentino. Puerto Central retiene la operación de Piedra del Águila tras una oferta millonaria, mientras que El Chocón-Arroyito y las plantas Alicurá y Cerros Colorados también encuentran nuevos preadjudicados, consolidando su presencia en el sector energético.
Este proceso marca el punto de partida para la reapertura de las licitaciones de las represas argentinas cuyas concesiones vencen entre 2024 y 2026, con proyecciones de ingresos significativos para el Estado nacional. Una etapa técnica y administrativa sigue a la preadjudicación, donde se revisan los cumplimientos de las ofertas ganadoras y se firman contratos que establecen las condiciones de operación para los próximos 30 años.
La mirada se extiende a otras provincias como Mendoza, donde complejos como Los Nihuiles y Agua del Toro están en proceso de definición por parte de Pampa Energía. En Salta, las represas Corral de Cabras y El Tunal enfrentan un escenario similar, mientras que en San Juan y Tucumán se plantean posibles cambios en la gestión de sus plantas hidroeléctricas.
Santiago del Estero también se encuentra en la mira, con las plantas Río Hondo y Los Quiroga como protagonistas clave en el suministro eléctrico regional. En la Patagonia, la presa Futaleufú destaca por su importancia en la generación eléctrica del sur del país, con un contrato que vence en junio de 2025 y que será crucial para el futuro energético de la región.
Este proceso de privatización y renovación de contratos en el sector de represas hidroeléctricas promete redefinir el panorama energético de Argentina, generando expectativas y desafíos para los actores involucrados. Sigue de cerca este proceso que marcará un antes y un después en la generación de energía en el país.







