La nueva era económica argentina: la energía como motor de cambio
Durante décadas, la economía argentina ha luchado con la falta crónica de dólares, una limitación constante que ha obstaculizado su crecimiento. Sin embargo, en 2025, un cambio histórico ha comenzado a tomar forma, desafiando esta lógica arraigada. La energía, con el petróleo y el gas de Vaca Muerta como protagonistas, se ha convertido en el sector clave que garantiza el superávit externo, generando dólares genuinos y transformando el panorama productivo del país.
El salto en la producción: cifras que hablan por sí solas
La producción de petróleo en Argentina alcanzó un hito en diciembre, llegando a 878,8 mil barriles por día, el nivel más alto en más de dos décadas. Este crecimiento del 2,3% respecto al mes anterior, del 14,8% interanual y del 66,8% en comparación con febrero de 2020, refleja una tendencia ascendente constante. El petróleo no convencional, especialmente el esquisto, ha sido el motor principal detrás de este aumento, representando el 67,5% de la producción total en diciembre.
El superávit energético: un logro sin precedentes
Este incremento en la producción se ha traducido directamente en el ámbito externo. En 2024, las exportaciones de combustibles y energía superaron los 9.677 millones de dólares, mientras que las importaciones se situaron en 4.009 millones de dólares, generando un superávit de 5.668 millones de dólares. En 2025, este superávit se amplió aún más, alcanzando los 7.815 millones de dólares, el más alto en la historia argentina.
Proyectos que impulsan el futuro
El futuro prometedor de la energía argentina se ve reflejado en los proyectos en marcha. El Oleoducto Vaca Muerta Sur y el desarrollo del Gas Natural Licuado (GNL) se perfilan como pilares fundamentales para ampliar la capacidad exportadora del país y abrir mercados internacionales. Las inversiones millonarias en estos proyectos apuntan a asegurar compradores estables y consolidar la posición de Argentina como un importante exportador de energía a nivel mundial.
El camino hacia un superávit sostenido
Las proyecciones oficiales indican que el sector energético y minero serán los principales generadores de dólares para la economía argentina en la próxima década. Se espera que el superávit comercial conjunto de ambos sectores alcance los 75 mil millones de dólares en 2035, marcando un crecimiento sin precedentes. Este cambio en la balanza comercial se verá potenciado por la consolidación de Vaca Muerta y el desarrollo de proyectos mineros de gran envergadura.
Un nuevo paradigma económico
El motor de la economía argentina ya no depende exclusivamente de los precios internacionales, sino del volumen, la productividad y la infraestructura. La energía argentina ha pasado de ser una promesa a una realidad tangible, con cifras récord en producción, exportaciones y superávit. Este cambio representa un hito en la historia económica del país, marcando el comienzo de una nueva era impulsada por la energía y la minería.








