En esta noticia se revelan detalles impactantes sobre el futuro de la reforma fiscal en Argentina, tras la revisión del programa por 20 mil millones de dólares acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El presidente Javier Milei está considerando impulsar una reforma fiscal ambiciosa que busca apoyar la desinflación y reducir la presión sobre la política monetaria.
Superávit fiscal: el coste del capítulo fiscal en la reforma laboral
El FMI ha destacado la importancia de avanzar en una profunda reforma del sistema tributario en Argentina. Se espera que el gobierno de Milei simplifique y mejore la equidad y eficiencia del sistema tributario, así como que racionalice el gasto fiscal del IVA, normalice los impuestos especiales y reduzca los impuestos distorsivos sobre transacciones comerciales y financieras.
La próxima revisión del programa con el FMI está prevista para febrero, y se espera que se presente la reforma tributaria a finales de diciembre de 2025. Aunque el gobierno no tiene planes inmediatos de presentar una reforma fiscal en su conjunto, se está trabajando en ajustes graduales que se complementarán con la modernización laboral.
El impacto del capítulo fiscal en la recaudación del Estado
El Gobierno ha incluido en la ley de "Modernización Laboral" un capítulo fiscal que contempla la reducción del impuesto sobre la renta para empresas, la eliminación de impuestos internos, la exención del IVA para el sector agroindustrial, la reducción de los aportes patronales y la creación del Régimen de Incentivos a la Mediana Inversión (RIMI).
Se estima que estas medidas tendrán un impacto significativo en la recaudación del Estado. El Ministro de Economía, Luis Caputo, ha señalado que el foco principal está en apoyar la reforma laboral, lo que sugiere que la eliminación o reducción de impuestos dependerá del superávit fiscal.
Según estimaciones, la reducción de contribuciones patronales y otros incentivos fiscales representaría un 0,8% del PIB, lo que equivale a más de la mitad del superávit fiscal previsto en el Presupuesto 2026. Sin embargo, el impacto fiscal inicial no se verá hasta 2027, cuando las empresas beneficiadas presenten sus declaraciones juradas.
En conclusión, el Gobierno deberá redoblar esfuerzos para mantener el equilibrio fiscal y cumplir con las metas del programa con el FMI. Aunque no se promoverá una reforma profunda del sistema tributario a corto plazo, las medidas fiscales dependerán del superávit fiscal y del consenso con las provincias. La incertidumbre sobre cómo se cubrirá el costo fiscal del capítulo tributario destaca la importancia de mantener la estabilidad económica en el país.








