Las exportaciones de trigo y maíz en enero han generado un impacto sin precedentes en el sector agroindustrial argentino. Con un aumento del 82% en divisas respecto a diciembre, las empresas del rubro han logrado aportar un total de US$ 1.850 millones, brindando un respiro al Gobierno en medio de un año marcado por el estrés financiero y la presión sobre las reservas del Banco Central.
El mercado se encuentra atento al impacto de la ola de calor en la cosecha gruesa, ya que la falta de lluvias y el estrés térmico han deteriorado el estado de los cultivos en la «zona núcleo», poniendo en riesgo la producción de soja y maíz tardío. Según expertos, si la estación seca se prolonga hasta febrero, la producción podría desplomarse rápidamente, afectando el flujo de dólares hacia la segunda mitad del año.
A pesar de los buenos resultados en las exportaciones actuales, el comunicado de la Cámara de la Industria Petrolera de la República Argentina (CIARA) y el Centro Exportadores de Cereales (CEC) advierte sobre el estancamiento estructural del país en cuanto a la dependencia de los precios internacionales. Aunque el complejo de semillas oleaginosas y cereales representó el 47% de las exportaciones totales en 2025, la estructura productiva sigue sin mostrar avances significativos.
En cuanto al panorama futuro, el equipo económico liderado por Luis Caputo se enfrenta a un calendario de vencimientos por US$ 18.000 millones para el resto del año, con un pico de US$ 4.838 millones en julio. En este contexto, el aporte del campo será fundamental para cumplir con las obligaciones financieras del país.
El mes de enero se destacó por el incremento en los envíos de trigo y cebada, así como la continuidad de las exportaciones de maíz y productos de exportación de soja industrializada. Argentina ha logrado duplicar el promedio histórico de envíos de trigo gracias a una cosecha récord y una estrategia exportadora agresiva, consolidando un ritmo exportador sin precedentes.
En resumen, el sector agroindustrial argentino ha mostrado un desempeño destacado en enero, aportando divisas significativas al país. Sin embargo, los desafíos climáticos y la dependencia de los precios internacionales plantean incertidumbres para el futuro. Es crucial que el Gobierno y el sector privado trabajen en conjunto para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que se presenten en el mercado internacional.







