En esta noticia sobre el Hospital Garrahan, se revela un conflicto sindical que ha llegado a su punto más álgido en el año 2025. El centro pediátrico ha solicitado la destitución de diez miembros del sindicato tras la ocupación «ilegal» de las oficinas de dirección en octubre del mismo año. Este incidente se desencadenó a raíz de un reclamo por el pago de los días no trabajados, lo que derivó en una protesta que incluyó la toma de espacios administrativos.
La reacción sindical no se hizo esperar, y Alexander Lipcovich, secretario general de la interna ATE Garrahan, ha respondido con contundencia ante los despidos anunciados. Según Lipcovich, estas medidas constituyen un «ataque criminal» y una operación política decidida por la Casa Rosada. El dirigente ha prometido organizarse para enfrentar lo que considera un intento de vaciamiento del hospital.
El conflicto se enmarca en un contexto más amplio de reclamos salariales, presupuestales y laborales que se han profundizado en 2025. El Hospital Garrahan se ha convertido en un foco de conflictos sociales, siendo escenario de huelgas, asambleas y movilizaciones masivas. Estas protestas han contado con el apoyo de trabajadores de la salud, organizaciones sociales y grupos sindicales, convirtiendo al Garrahan en un emblema de la lucha contra los ajustes en sectores críticos.
El desenlace de este conflicto ha sido una victoria significativa para los trabajadores, quienes han logrado un acuerdo salarial con un aumento acumulado del 61%. Sin embargo, desde los sindicatos se interpreta este resultado como una derrota política del Ejecutivo, que busca imponer una estrategia de regulación fiscal y disciplina sindical. Es en este contexto que se inscriben las solicitudes de destitución de miembros del sindicato y las sanciones disciplinarias anunciadas por la dirección del hospital.
En definitiva, el conflicto en el Hospital Garrahan refleja las tensiones existentes entre los trabajadores y las autoridades, así como la importancia de la lucha sindical en la defensa de los derechos laborales. La situación actual deja en evidencia la necesidad de encontrar un equilibrio entre las demandas de los trabajadores y las políticas de las instituciones, en aras de garantizar un ambiente laboral justo y equitativo para todos los involucrados.








