Después de un enero atípico, el dólar no registró sacudidas y el tipo de cambio mayorista cerró el mes a una distancia cercana al 8% de la parte superior de la banda de flotación. En ese marco, el Banco Central (BCRA) lanzó la nueva fase de la política monetaria y cambiaria, retomando la compra de divisas en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC).
El mayor flujo de divisas fortaleció la oferta en el mercado, en un contexto en el que también se observó un período de mayor demanda estacional de pesos. La liquidación de la buena cosecha -en enero entraron 1.850 millones de dólares, según CIARA y CEC-, sumado a la emisión de obligaciones negociables y deuda provincial -como en el caso de la provincia de Córdoba-, permitió al BCRA superar 10% de la meta de 10 mil millones de dólares previsto para 2026.
Asimismo, el INDEC anunciará en los próximos días la Índice de inflación de enero. La particularidad es que, tras la renuncia del ex jefe del organismo estadístico, Marco Lavagna, la implementación del nueva metodología para medir el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se quedó en apoyar.
Así lo confirmó el Ministro de Economía, Luis Caputo, quienes aseguraron que no utilizarán el ESPHo datos 2017-2018 con los patrones de consumo actuales, pero se mantendrá la modalidad anterior (basado en datos de 2004-2005).
“Con el Presidente siempre tuvimos la visión de que había que hacer un cambio una vez que se consolide la desinflación», dijo el titular de Hacienda en diálogo con Radio Rivadavia.
En el lado económico, El Gobierno proyectó un crecimiento del 5% en 2026 mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima un 4% en una publicación reciente correspondiente a la Perspectivas de la economía mundial (WEO).
Bajo este panorama, los economistas que participaron en el Encuesta de Expectativas Macroeconómicas (EMEC) de El Cronista ajustaron sus proyecciones para los próximos meses, en un año en el que la administración del presidente Javier Milei buscará no sólo acelerar el ritmo de acumulación de reservas y mantener el equilibrio fiscal -piedra angular del programa-, sino también la aprobación de proyectos y reformas estructurales, especialmente la Ley de “Modernización Laboral”.
En cuanto al dólar, los analistas proyectan que a mediados de 2026, el tipo de cambio minorista sería $1,598, mientras que para finales de 2026 estiman que la moneda se cotizaría a $1744, lo que refleja una caída de $49 desde la última encuesta.
En cuanto al dólar azul, los economistas predicen que alcanzará $1591 a mediados de este año, y a finales de diciembre llegaría a $1738. En el caso del dólar contado con liquidación (CCL), se estima que valdría $1619 y $1760 a mediados-finales de 2026 respectivamente.
En el marco de la nueva fase de la política monetaria y cambiaria, el Banco Central aceleró el ritmo de compras de dólares durante todo enero, adquiriendo 1.157 millones de dólares en un total de 20 ruedas operadas. Según lo detallado por la consultoría invecq, el valor de compra fue por encima del promedio registrado entre 2003 y 2023, aunque se mantuvo por debajo del nivel de 2025, cuando las compras alcanzaron -a precios actuales- el 1.652 millones de dólares.
La liquidación del sector agrícola y la colocación de deuda de empresas y provincias incidieron en un mayor flujo de divisas en el MULC. Paralelamente, y favorecido por la “fiebre del oro”, las reservas brutas alcanzaron máximos de 46.240 millones de dólares, a pesar de que en la última ronda de enero cayeron a 44.502 millones de dólares.
Los agentes consultados estimaron que, a finales de 2026, las reservas brutas se posicionarían en US$ 51.767 millones, casi un 2% por encima de la proyección del último EMEC.
Hacia adelante, luego de un enero atípico y con una alta demanda estacional de pesos, surgen dudas sobre cuál será la reacción del BCRA. A finales de mes, la normalización de la demanda de pesos llevó a una moderación en el ritmo de compras, que en la última semana promedió US$39 millones por día según estimaciones privadas.
«Con la demanda de dinero perdiendo el efecto estacional, habrá que ver la reacción del BCRA. En el programa cambiario/monetario, la tasa de acumulación de reservas se define exclusivamente por el proceso de remonetización de la economía y no al revés, dejando de lado la alternativa de eventualmente esterilizar el excedente [retirando el exceso de dinero] a través de operaciones de mercado abierto», explicaron desde la Consultoría LCG.
En este contexto, el riesgo país logró superar los 500 puntos básicos por primera vez desde 2018. La firma se pregunta si la convergencia en niveles más bajos depende únicamente del proceso de acumulación de reservas o de si el mercado “empieza a exigir una forma más robusta de hacerlo”: a través de un superávit de cuenta corriente (mayor exportación de bienes, servicios e ingresos) y no exclusivamente por el saldo de la cuenta financiera, que surge de la diferencia en el valor de mercado entre activos financieros y pasivos externos de residentes.
Según datos del Banco Central, las reservas netas cerraron 2025 cercanas a -14.100 millones de dólares, mientras que la meta fijada con el Fondo era -1000 millones de dólares. A priori, utilizando la metodología del programa, el saldo es negativo en 13.100 millones de dólares.
En resumen, la economía argentina se encuentra en un momento clave, con proyecciones positivas en cuanto a la acumulación de reservas y el tipo de cambio, pero con desafíos importantes en cuanto a la estabilidad económica y la reforma laboral. Es fundamental seguir de cerca la evolución de estos indicadores para comprender el panorama económico del país en los próximos meses.
¿Cuánto alcanzará la inflación en enero? Las estimaciones privadas revelan cifras sorprendentes
Desde que el INDEC anunciara una nueva metodología para medir la inflación, las proyecciones han estado en constante cambio. Bajo la dirección de Marco Lavagna, se esperaba un cambio significativo en la ponderación de diferentes rubros, como «Alimentos y bebidas no alcohólicas» y «Ropa y Calzado». Sin embargo, tras la renuncia de Lavagna, la implementación de esta nueva metodología se ha pospuesto.
Según las estimaciones de los economistas, se espera que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero alcance el 2,3%, lo que representa una leve desaceleración con respecto al mes anterior. A pesar de los esfuerzos del Gobierno por reducir la inflación, los analistas no ven posible que se llegue a cero en agosto, como se había proyectado.
En cuanto a la variación interanual, se estima que será del 22,3%, lo que sería la medición más baja en nueve años. En 2025, la inflación cerró en un 31,5%, marcando un valor históricamente bajo después del pico del 211,4% registrado en 2023.
PIB y superávit fiscal: indicadores clave para el FMI
En cuanto al Producto Interno Bruto (PIB), se espera un crecimiento del 3% en 2026, lo que sitúa a Argentina como el país con mayor crecimiento en la región, según el FMI. Los datos del INDEC muestran un crecimiento del 4,5% en la actividad económica hasta noviembre, y se espera un superávit primario del 1,3% este año.
El Gobierno busca mantener el tercer superávit fiscal positivo, proyectando un 1,5% en 2026. Sin embargo, las estimaciones del FMI sitúan este indicador en un 2,2%, lo que implica ajustes en el programa económico. Ambas partes deberán trabajar en mejorar el resultado fiscal respecto al año pasado, que fue del 1,6%.
Acerca de la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas (EMEC)
La Encuesta de Expectativas Macroeconómicas (EMEC) de El Cronista se realiza mensualmente desde junio de 2016, y cuenta con la participación de bancos, consultoras y centros de investigación. En la última edición, se contó con la participación de LCG, Analytica, ABECEB, Management & Fit, FIEL y PROINGRA-FCEUBA.
En resumen, las estimaciones actuales sugieren un panorama de desafíos y oportunidades para la economía argentina en 2026, con la inflación, el PIB y el superávit fiscal como indicadores clave a tener en cuenta.
Los científicos han descubierto recientemente un nuevo planeta en nuestra galaxia, el cual ha sido bautizado como «Kepler-452b». Este planeta se encuentra a una distancia de 1.400 años luz de la Tierra y tiene un tamaño similar al de nuestro planeta, lo que ha despertado un gran interés en la comunidad científica.
Según los expertos, Kepler-452b es un planeta rocoso que orbita alrededor de una estrella similar al Sol, lo que lo convierte en un candidato ideal para albergar vida. Además, se encuentra en la llamada «zona habitable» de su sistema solar, lo que significa que podría tener las condiciones necesarias para la existencia de agua líquida en su superficie.
Este descubrimiento ha generado una gran expectación en la comunidad científica, ya que podría ser un paso importante en la búsqueda de vida extraterrestre en el universo. Hasta ahora, se han descubierto miles de exoplanetas fuera de nuestro sistema solar, pero Kepler-452b es uno de los más prometedores en cuanto a la posibilidad de albergar vida.
Los científicos están utilizando telescopios espaciales y terrestres para estudiar más a fondo las características de este nuevo planeta, con la esperanza de poder determinar si realmente tiene las condiciones necesarias para albergar vida. Además, se están realizando simulaciones por ordenador para predecir cómo podría ser la superficie de Kepler-452b y si podría tener un clima similar al de la Tierra.
Si se confirma que Kepler-452b es un planeta habitable, esto podría tener grandes implicaciones para la humanidad. Podría abrir la puerta a la posibilidad de colonizar otros planetas en el futuro, lo que sería un gran avance en la exploración del espacio y en la búsqueda de respuestas sobre nuestro lugar en el universo.
Por ahora, los científicos continuarán estudiando Kepler-452b y otros exoplanetas en busca de evidencias de vida extraterrestre. Este descubrimiento nos recuerda lo vasto y misterioso que es el universo, y nos invita a seguir explorando y descubriendo nuevos mundos más allá de nuestro sistema solar. Sin duda, estamos viviendo una época emocionante en la historia de la astronomía y la exploración espacial.








