El economista Juan Carlos de Pablo, uno de los más cercanos al presidente Javier Milei, ha lanzado una advertencia que ha puesto en alerta a todos los sectores económicos del país. En una reciente entrevista en Radio Rivadavia, De Pablo profundizó en el acuerdo de comercio e inversión anunciado entre Argentina y Estados Unidos, destacando la importancia de que el Estado deje de inclinar el campo de juego contra los productores locales con impuestos y regulaciones.
Apertura económica: ¿oportunidad o amenaza?
Según De Pablo, la noticia del acuerdo comercial ha generado una reacción mixta en el sector privado. Por un lado, hay satisfacción entre aquellos que ven una oportunidad de exportar más, pero por otro lado, existe la preocupación de aquellos que tendrán que competir con la producción importada. Sin embargo, el economista defiende la apertura comercial, argumentando que no se trata de un juego de suma cero, sino que genera una ganancia neta para la sociedad en su conjunto.
La advertencia de De Pablo se centra en lo que él denomina «la cancha inclinada». Según su análisis, la apertura comercial presiona al Estado para que revise las razones por las que la producción local está en desventaja frente a las importaciones, incluyendo impuestos, gasto público, regulaciones, juicios laborales y restricciones de todo tipo. De esta forma, el economista enfatiza la necesidad de que el resto de la política económica sea coherente con esta apertura, instando a revisar el terreno de juego inclinado con más razón que antes.
Reforma laboral e INDEC: desafíos y oportunidades
Al abordar la reforma laboral, De Pablo destaca la preocupación del empresario pyme por el «riesgo de demanda laboral» y la necesidad de seguridad jurídica en los tribunales. Según él, la demanda de empleo no surge por decreto, sino de la combinación de expectativas de ventas, costos reales y riesgos laborales. En este sentido, sugiere que los empresarios contratarán personal si creen que venderán más, pero se contendrán si sienten que incorporar a un trabajador supone «comprar un problema judicial» en el futuro.
Por otro lado, De Pablo se sorprende por la polémica salida de Marco Lavagna del INDEC y los cambios en la metodología del índice de precios. Aunque reconoce que el nuevo índice llevaba tiempo en proceso y las pruebas piloto mostraron diferencias mínimas, advierte que en un contexto político sensible, estos cambios podrían ser utilizados por la oposición para cuestionar la gestión actual. En este sentido, destaca la importancia de poner en marcha el nuevo índice de precios de manera transparente y eficiente.
En resumen, la advertencia de Juan Carlos de Pablo sobre la apertura económica y la necesidad de revisar el terreno de juego inclinado resuena en un contexto de desafíos y oportunidades para la economía argentina. Es fundamental que el Estado y el sector privado trabajen juntos para garantizar una competencia justa y equitativa, promoviendo el crecimiento económico y la creación de empleo en el país.








