El gobierno de Javier Milei se encuentra en un momento crucial de su mandato, sin una oposición fuerte que pueda disputarle la agenda pública o poner en jaque sus aspiraciones de reelección. En este contexto, desde el equipo de Avances de la Libertad se trabaja arduamente para allanar el camino hacia el 2027, buscando consolidar aún más el proyecto político que lidera.
Si bien la reforma laboral es uno de los principales focos de atención del Ejecutivo en el Congreso durante febrero, Milei no pierde de vista otras cuestiones que preocupan a su base electoral, como la falta de dinero en los bolsillos y el desempleo, problemas que afectan cada vez más a los argentinos de a pie.
Según una reciente medición de la consultora Opinión, la pobreza, la corrupción y la inseguridad se posicionan como los principales problemas que los votantes de La Libertad Avanza identifican en su vida diaria. La pobreza lidera el ranking de preocupaciones con un 54% de menciones, seguida de cerca por la corrupción con un 53%. La inseguridad y el desempleo completan el compendio de inquietudes, con un 50% y un 40% de menciones, respectivamente.
A pesar de este diagnóstico negativo, existe un marcado optimismo entre los votantes de La Libertad Avanza, con un 76% de ellos confiando en que la economía mejorará, el porcentaje más alto entre todos los espacios políticos. Aunque casi la mitad de la población valora negativamente la situación económica actual, un 46% cree que habrá mejoras en el futuro.
Al analizar las responsabilidades de la crisis económica, se observa una distribución equilibrada de culpas, con un 28% apuntando al gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, un 20% al gobierno de Milei y un 7% a Mauricio Macri. Sin embargo, el dato más relevante es que un 43% responsabiliza a «todos en general», reflejando un cansancio generalizado con la clase política.
En este contexto de preocupaciones ciudadanas cambiantes, Javier Milei continúa siendo el referente político más destacado, a pesar de las sensibilidades de su electorado respecto a temas críticos. La batalla contra la inflación ya no es la única obsesión de los argentinos, que ahora enfrentan con fuerza problemas estructurales como la pobreza, el desempleo y la inseguridad.








