En esta noticia se revela un nuevo capítulo en el caso del Cupón PBI, con estadísticas manipuladas y miles de millones en juego. La presión judicial desde el exterior hacia Argentina ha dado un giro inesperado, con un tribunal en Londres emitiendo una orden que exige al país revelar información sensible sobre sus activos internacionales en un plazo de siete días.
La orden, anticipada por Sebastián Maril, CEO de Latam Advisors, incluye la revelación de cuentas bancarias en todo el mundo, deudas de terceros con el país y contratos firmados con empresas extranjeras en sectores como petróleo, energía y exploración costa afuera. Esta medida de descubrimiento es parte del mecanismo judicial anglosajón utilizado por los acreedores para rastrear activos con los que ejecutar una sentencia.
El proceso se enmarca en la ejecución de la sentencia del caso conocido como PBI Cupón en euros, donde se establece lo que Argentina debe entregar a los demandantes. Esto incluye una lista detallada de cuentas bancarias extranjeras, deudas superiores a un millón de dólares y contratos relacionados con concesiones de perforación y exploración en alta mar.
La gravedad de esta medida no puede subestimarse, ya que es el resultado de años de litigio en los que Argentina perdió en todas las instancias disponibles en el Reino Unido. Los Títulos Negociables Vinculados al PBI, lanzados en 2005 como parte del canje de deuda, han sido el foco de conflictos desde la segunda presidencia de Cristina Kirchner, cuando los datos del PBI comenzaron a ser manipulados.
Los demandantes en la Justicia británica, fondos ubicados en paraísos fiscales, acusan a Argentina de perjudicar a los inversores al cambiar la forma de calcular el PIB, lo que resultó en pagos menores de intereses en 2013. El Tribunal Superior de Londres ha condenado a Argentina a pagar una suma considerable, que podría alcanzar los 1.330 millones de euros.
Tras agotar todas las apelaciones, la Corte Suprema del Reino Unido ha denegado el permiso para apelar el fallo, lo que ha llevado a los beneficiarios a ejecutar un aval por 313 millones de euros depositado por Argentina. Este nuevo capítulo en el caso del Cupón PBI pone en evidencia las consecuencias de manipular estadísticas y la importancia de cumplir con las obligaciones financieras internacionales.








