La tensión se apodera del país: dos conciliaciones, dos historias diferentes.
El Gobierno nacional se encuentra en alerta máxima ante la convocatoria de una huelga general por parte de la Confederación General del Trabajo (CGT) para el próximo jueves 19 de febrero. Sin embargo, la situación se complica aún más con la advertencia emitida hacia los sindicatos del transporte por parte del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.
La conciliación laboral obligatoria dictada por el Gobierno ha generado un conflicto con la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y el sindicato de maquinistas ferroviarios La Fraternidad. Ambos sindicatos se encuentran en una encrucijada: por un lado, la UTA asegura que la conciliación responde a una reivindicación salarial, mientras que La Fraternidad tiene antecedentes concretos en su conflicto salarial con diversas empresas del sector ferroviario.
La Fraternidad cuenta con una conciliación obligatoria vigente desde el 5 de febrero, en la que se exige una recomposición salarial para sus afiliados. Por su parte, la UTA recibió una conciliación el 11 de febrero en el marco de su disputa con la Federación Argentina de Transportistas Automotores de Pasajeros (FATAP).
La advertencia del Gobierno sobre las medidas de acción directa mientras estén vigentes las conciliaciones ha generado incertidumbre en el sector. ¿Qué pasará el próximo jueves 19 de febrero? ¿Los sindicatos acatarán la conciliación o se sumarán a la huelga general convocada por la CGT?
La situación se torna aún más compleja ante la posibilidad de que ambas conciliaciones sigan activas durante la fecha de la huelga. ¿Qué implicaciones legales tendría para los sindicatos participar en la medida de fuerza mientras estén vigentes las conciliaciones dictadas por el Gobierno?
El país se encuentra a la espera de novedades en este conflicto que pone en vilo al sector del transporte. Mantente informado con El Cronista para conocer todos los detalles de esta historia en desarrollo. ¡No te pierdas ninguna actualización!








