El vicepresidente Victoria Villarruel sorprende al marcar diferencias con la dirección económica del Gobierno
En un inesperado giro, la vicepresidente Victoria Villarruel ha vuelto a manifestar sus discrepancias con la dirección económica del Gobierno en el que forma parte. Alejada de la mesa chica de Javier Milei y en medio de tensiones con la dirigencia oficialista, Villarruel ha utilizado un tema candente en la agenda internacional para lanzar un contundente mensaje contra la estrategia macroeconómica actual.
La decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de anular la mayoría de los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump ha sido el detonante de las declaraciones de Villarruel. A través de su cuenta en una red social, la vicepresidente ha adoptado una postura a favor del proteccionismo, marcando un claro contraste con la política de apertura comercial del Gobierno local.
En sus declaraciones, Villarruel ha señalado que la anulación de los aranceles impuestos por Trump representa un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos. Para la vicepresidente, la prioridad debe ser el empleo y la producción nacionales, y ha enfatizado la importancia de no depender en lo más mínimo de China, un país comunista. En palabras de Villarruel, «para Trump, Estados Unidos es primero, para mí, Argentina es primero».
La vicepresidente ha criticado la apertura total y libre de las importaciones, argumentando que esta favorece la dependencia de China y profundiza las crisis económicas y sociales. En lugar de conformarse con ser un país de servicios, Villarruel aboga por apostar por una visión más nacionalista y proteger el mercado interior. En sus palabras, «estamos hablando de Nacionalismo o Globalismo».
Estas declaraciones de Victoria Villarruel refuerzan su distanciamiento ideológico y político con el ala más dogmática del Gobierno. Mientras el presidente Milei defiende la eliminación de barreras comerciales y la apertura total a los mercados globales, Villarruel aboga por una postura más nacionalista y la protección del mercado interno.
En un contexto de debate sobre el rumbo económico del país, las declaraciones de la vicepresidente Victoria Villarruel abren un nuevo capítulo en las diferencias internas del Gobierno y plantean interrogantes sobre el futuro de la política económica nacional.








