Acuerdo comercial entre Estados Unidos y Argentina: un paso hacia la estabilidad económica
En medio de los vaivenes en Estados Unidos en materia arancelaria, surge una noticia que podría marcar un antes y un después en las relaciones comerciales entre este país y Argentina. A pesar de los desafíos y cambios constantes en las políticas arancelarias de la nación norteamericana, el acuerdo comercial firmado con Argentina se mantiene firme y se espera que sea objeto de revisiones periódicas, según lo confirmado por El Cronista.
Este acuerdo no solo implica miles de cambios tarifarios, sino también modificaciones en la legislación y criterios locales para fomentar las inversiones. Se plantea la necesidad de "profundizar la cooperación bilateral en comercio e inversión", lo que podría representar un impulso significativo para ambas economías.
Eliminación de aranceles recíprocos y oportunidades de exportación
Una de las claves del acuerdo es el compromiso de Estados Unidos de eliminar aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos, lo que podría traducirse en ganancias por un total de US$1.013 millones en exportaciones. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta eliminación se aplica únicamente a los aranceles vigentes, que actualmente se encuentran en un mínimo global del 10% establecido por el presidente Donald Trump.
Por otro lado, Argentina se compromete a eliminar 221 aranceles a maquinaria, materiales de transporte, dispositivos médicos y productos químicos, además de reducir el arancel a otras 20 posiciones al 2%, principalmente en autopartes. Estas medidas podrían abrir nuevas oportunidades para el comercio entre ambos países y fortalecer la relación comercial.
Ampliación del acceso a la carne vacuna argentina y revisión de aranceles estratégicos
En el marco del acuerdo, se negoció la ampliación del acceso preferencial a la carne vacuna argentina a 100.000 toneladas, lo que representa un aumento significativo respecto al año anterior y podría generar exportaciones por un total de US$800 millones. Esta medida coloca a Argentina en una posición ventajosa frente a Brasil, su principal competidor en este sector.
Además, Estados Unidos se compromete a revisar la sección 232, que impone aranceles del 50% a productos considerados estratégicos o que afecten la seguridad nacional, como el acero. Esto podría tener un impacto positivo en las exportaciones argentinas de aluminio y hierro, dos de los rubros más relevantes en los últimos años.
Ganadores y perdedores del acuerdo
Entre los ganadores del acuerdo se encuentran los minerales críticos para la industria de defensa y tecnología de EE. UU., como litio, grafito, cobalto y manganeso, que se beneficiarán de un acuerdo específico de promoción del desarrollo con Estados Unidos. Sin embargo, hay productos como el oro que no se verán afectados por la eliminación de aranceles.
En el ámbito farmacéutico, tanto los productos patentados como los genéricos podrían experimentar un impulso, con exportaciones que representaron el 0,7% de las exportaciones totales a EE.UU. en los últimos años. Además, se abren oportunidades en el sector de agroalimentos, que incluye yerba mate, té y especias, entre otros productos.
Compromisos y desafíos futuros
El acuerdo también contempla la eliminación de licencias no automáticas, la fijación de cuotas de importación para vehículos y productos agrícolas, así como la promoción de un marco seguro y favorable para startups y empresas tecnológicas. Ambos países se comprometen a mejorar las condiciones de acceso al mercado recíproco para el comercio de carne vacuna, así como a abordar barreras no arancelarias que afecten al comercio de productos alimentarios y agrícolas.
En resumen, el acuerdo comercial entre Estados Unidos y Argentina representa un paso significativo hacia la estabilidad económica y el fortalecimiento de las relaciones comerciales entre ambas naciones. Aunque aún quedan desafíos por delante, las oportunidades de crecimiento y cooperación son prometedoras para ambas economías.








