El Senado de Argentina se encuentra en medio de una discusión crucial que podría marcar un hito histórico para el país. En esta ocasión, se está debatiendo el Acuerdo Mercosur-Unión Europea, con la intención de convertirse en el primer país de la región en aprobarlo. Esta decisión, de ser aprobada, tendría un impacto significativo en el comercio internacional y fortalecería la inserción global de Argentina en la economía mundial.
El tratado en cuestión implica la creación de una zona de libre comercio con un mercado que abarca a más de 700 millones de consumidores, lo que representa aproximadamente el 20% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Según fuentes oficiales, la implementación de este pacto tendría repercusiones directas en las exportaciones, la inversión y el acceso a nuevos mercados, lo que podría impulsar el crecimiento económico del país.
Originalmente programado para ser debatido en la sesión de la Cámara Alta junto con otros temas, el Gobierno decidió adelantar el momento para discutir el acuerdo junto con la reforma propuesta a la Ley de los Glaciares. Esta movida estratégica busca posicionar a Argentina como líder en la aprobación del acuerdo, con la intención de obtener ventajas y beneficios diferenciales en comparación con otros países de la región que compiten por los mismos mercados de bienes.
El Acuerdo Mercosur-Unión Europea, firmado en enero en Asunción, se centra en la liberalización progresiva del comercio bilateral, con la eliminación de aranceles en la mayoría de los bienes intercambiados entre ambos bloques y la apertura gradual de mercados en sectores clave. En términos arancelarios, se espera que la Unión Europea elimine impuestos sobre una gran proporción de las exportaciones del Mercosur, mientras que los países sudamericanos reducirán progresivamente los aranceles a los productos industriales europeos.
El impacto de este acuerdo en la economía argentina sería significativo. Se espera que las exportaciones del país a la Unión Europea crezcan en un promedio del 76% en los primeros cinco años de vigencia del acuerdo, y hasta un 122% en un horizonte de diez años. Este crecimiento se vería reflejado en un aumento sustancial en el valor de las exportaciones argentinas, especialmente en sectores como la energía, la minería y la viticultura.
En resumen, el Acuerdo Mercosur-Unión Europea representa una oportunidad única para Argentina de fortalecer su posición en el comercio internacional y abrir nuevas puertas a la inversión extranjera. Si el Senado logra aprobar este tratado, el país podría experimentar un crecimiento económico sostenido y una mayor integración en la economía global.








