La economía argentina sorprende al mundo con un crecimiento del 4,4% en el año 2025, poniendo fin a dos años consecutivos de caída. Este dato, informado por el Indec, representa una recuperación significativa respecto a los años anteriores, donde se registraron caídas en el Producto Interno Bruto (PIB). El presidente Javier Milei celebró esta noticia en sus redes sociales, destacando la importancia de los datos reales frente a las opiniones de empresarios y políticos corruptos.
El crecimiento económico estuvo impulsado por el aumento del consumo privado (7,9%), del consumo público (0,2%), de las exportaciones (7,6%) y de la Formación Bruta de Capital Fijo (16,4%). A pesar de esto, las importaciones aumentaron un 27%, lo que restó al resultado final del PIB. En cuanto a los sectores de actividad, 13 de los 17 relevados mostraron un crecimiento positivo, destacando la Intermediación Financiera (24,7%) y la Explotación de Minas y Canteras (8,0%).
La agricultura registró un crecimiento del 6,2% en el año, mientras que la industria manufacturera cerró ligeramente al alza (0,8%). La construcción, por su parte, experimentó un aumento del 4,3% tras un año de caída. El consumo privado fue el componente más importante de la demanda, seguido por la Formación Bruta de Capital Fijo, las Exportaciones y el Consumo Público.
A pesar de este crecimiento, el FMI proyecta un aumento del 5,5% para este año, lo que posiciona a Argentina en el tercer mayor incremento de los últimos 11 años. Sin embargo, este crecimiento es inferior al registrado en 2022 y 2021, cuando la economía experimentó una fuerte recuperación pospandemia.
En cuanto al cuarto trimestre de 2025, la actividad económica creció un 2,1% interanual, superando la caída en la inversión. Aunque este trimestre marcó la menor variación del año, se destacaron sectores como la intermediación financiera, la agricultura, la pesca y las minas y canteras. Por otro lado, la industria y el comercio mayorista y minorista tuvieron resultados negativos en el período.
El Gobierno destaca el crecimiento del consumo privado y las exportaciones como motores de la reactivación económica. Se espera que este año el crecimiento se mantenga en torno al 4,5%, impulsado por una nueva ola de crédito al sector privado. En medio de un contexto de incertidumbre global, Argentina busca consolidar su recuperación económica y seguir avanzando hacia un futuro más próspero.








