Economía del conocimiento en Argentina proyecta un 2026 con expectativas favorables en el comercio exterior
La Economía del conocimiento en Argentina se encuentra en un momento crucial, con proyecciones para el 2026 que generan tanto esperanza como cautela. Según la Encuesta de Perspectivas elaborada por Argençon, el 57% de las empresas del sector prevé un crecimiento en sus exportaciones para este año. Aunque estas cifras son alentadoras, muestran un tono más moderado en comparación con el entusiasmo del año anterior.
Durante el 2025, el sector de la Economía del conocimiento en Argentina experimentó un crecimiento del 20,6%, alcanzando ingresos por US$ 9.685 millones. Este crecimiento estuvo impulsado por la demanda global de servicios basados en el conocimiento y el avance de tecnologías como la inteligencia artificial, demostrando el potencial que tiene el país en este campo.
Sin embargo, para el 2026, las expectativas han cambiado ligeramente. Mientras que el año pasado la mayoría de las empresas destacaban las mejoras en la economía y proyectaban un fuerte crecimiento en las exportaciones, este año las preocupaciones se centran en la competitividad, el costo salarial argentino en comparación con otros países, la inflación, el tipo de cambio y la inestabilidad normativa y regulatoria.
Sebastián Mocorrea, Presidente de Argençon, señala que Argentina tiene una oportunidad concreta para consolidarse como un proveedor global de servicios basados en el conocimiento, pero para lograrlo es necesario mantener condiciones competitivas en el tiempo. En un mercado donde los clientes comparan talento y costos en tiempo real, cualquier desalineación puede afectar la capacidad de crecer y exportar.
En cuanto a la expansión geográfica, Estados Unidos se perfila como el destino con mayor potencial de crecimiento para las empresas argentinas, seguido por América Latina. Sin embargo, en esta región también se concentra la presión competitiva, con países como Colombia, México y Brasil como principales rivales.
El desarrollo y la difusión de la inteligencia artificial se consolidan como un segundo vector clave en este escenario. Las tecnologías asociadas están redefiniendo la dinámica de la demanda global y los estándares de productividad, lo que supone nuevos desafíos y oportunidades para las empresas del sector.
En cuanto a la estructura de producción y el empleo, se observa una tendencia hacia la estabilidad, con un enfoque cada vez mayor en habilidades vinculadas a la interacción con las nuevas tecnologías. A pesar de los desafíos que enfrenta el sector, la Economía del conocimiento en Argentina sigue mostrando un potencial prometedor para el futuro.








