El comportamiento de la confianza del consumidor y la confianza en el gobierno están generando sorpresa en el ámbito económico y político. Mientras el interior y el AMBA (CABA más GBA) van en direcciones opuestas en sus mediciones, ¿qué podría estar causando esta discrepancia?
La última medición del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) realizado por el Centro de Investigaciones Financieras Di Tella arrojó un valor de 42,03 puntos en marzo, con una caída mensual del 5,30% pero un incremento interanual del 4,73%. Por otro lado, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Escuela de Gobierno de la misma universidad tuvo una caída mensual del 3,5% y un aumento interanual del 4,9%, alcanzando valores similares a los de la gestión de Mauricio Macri en 2018.
Sin embargo, lo más llamativo se observa al analizar estos indicadores por región. Mientras que en el GBA el Confianza del Consumidor sufrió una caída del 9,35% y en CABA del 7%, en el Interior se registró un aumento del 1,26%. En comparación año tras año, el índice está 8,28% abajo en GBA, 6% abajo en CABA y 0,85% arriba en el Interior. ¿Estamos hablando de diferentes países?
El comportamiento en la confianza en el gobierno también muestra diferencias significativas entre las regiones. El ICG alcanzó su valor más alto entre los residentes del Interior (2,52 puntos), mientras que en el AMBA los habitantes de CABA se ubican en 2,12 puntos, manteniéndose por encima de los del GBA (1,92 puntos) que registran la caída más pronunciada entre las tres zonas.
¿Qué factores podrían estar influyendo en esta divergencia? Según Federico Sturzenegger, las reformas emprendidas por el gobierno, la apertura comercial y el auge en sectores como el campo, la energía y la minería podrían estar impactando de manera diferente en cada región. Mientras en el GBA la apertura comercial afecta a sectores económicos concentrados, en el Interior se compensa con el crecimiento de sectores clave.
La gran incógnita ahora es cómo esta disparidad en la confianza podría influir en las elecciones de 2027. Según las mediciones, el ICG es mayor entre quienes creen que la situación económica mejorará dentro de un año, lo que podría tener implicaciones políticas a futuro.
En medio de esta situación, ¿podrán el AMBA e Interior volver a ir de la mano en términos de confianza? La respuesta a esta pregunta podría ser clave para entender el rumbo económico y político del país en los próximos años. ¡Estaremos atentos a las próximas mediciones para descubrirlo!








