Empresas argentinas buscan alternativas en el mercado internacional
En un contexto de crisis económica y caída en las ventas, cada vez más empresas argentinas están optando por importar sus productos desde el extranjero. Un claro ejemplo de esta tendencia es Rigolleau, uno de los principales fabricantes de vidrio del país, que ha decidido comenzar a importar productos de China. Esta decisión se suma a la estrategia que Lumilagro había iniciado semanas atrás con sus termos, en medio de un panorama desfavorable para la industria nacional.
La situación financiera de Rigolleau es preocupante, ya que cerró el año 2025 con una pérdida de 5.596 millones de dólares, más del doble que la pérdida del año anterior. En los últimos dos años, la empresa ha acumulado pérdidas por más de 7 mil millones de dólares. Ante este escenario adverso, la compañía ha optado por diversificar sus fuentes de suministro y comenzar a importar productos para mantener su presencia en el mercado.
Durante años, Rigolleau fue uno de los principales proveedores de envases de vidrio para la industria de bebidas en Argentina, contando entre sus clientes con importantes empresas como Cervecería y Maltería Quilmes y la chilena CCU. Sin embargo, el cambio en las preferencias de los consumidores y la migración hacia otros formatos de envasado han impactado negativamente en su negocio, obligándola a buscar nuevas alternativas para mantenerse competitiva.
La caída en las ventas, la menor demanda de productos y la creciente competencia de importaciones han llevado a Rigolleau a replantear su estrategia y buscar soluciones en el mercado internacional. La empresa ha comenzado a ajustar su esquema de abastecimiento e incorporar productos importados para poder competir en un mercado cada vez más globalizado y exigente.
Este movimiento hacia la importación de productos también se ha visto reflejado en otras empresas argentinas, como Lumilagro, Kenvue, Peabody y SKF, que han optado por trasladar parte de su producción al exterior o importar productos terminados para mantenerse a flote en un contexto económico desafiante. Esta tendencia evidencia la necesidad de adaptación y búsqueda de nuevas oportunidades en un mercado en constante cambio y evolución.
En conclusión, la importación de productos se ha convertido en una estrategia cada vez más común entre las empresas argentinas en busca de alternativas para enfrentar los desafíos del mercado local. Ante la caída en las ventas, la competencia de importaciones y la necesidad de reducir costos, estas compañías han optado por explorar nuevas vías de negocio en el ámbito internacional para mantener su posición en un mercado cada vez más globalizado y competitivo.








