La crisis económica que atraviesa el país ha llevado a miles de hogares a una situación de vulnerabilidad financiera sin precedentes. El impacto de la inflación y la caída del poder adquisitivo ha hecho que el crédito deje de ser una herramienta de consumo para convertirse en un salvavidas para cubrir necesidades básicas como alimentos, tasas o medicamentos. En este contexto, el «sobreendeudamiento familiar» ha encendido las alarmas en el Congreso Nacional, donde se debaten propuestas para implementar una moratoria y un esquema de rescate.
En la Comisión de Defensa del Consumidor, presidida por el diputado Hugo Yasky, se discute la creación de un marco regulatorio de emergencia para proteger a las familias endeudadas. Una de las iniciativas más destacadas es la «Ley de Segunda Oportunidad para los Hogares Endeudados» impulsada por Lucía Cámpora, Gabriela Estévez y Julieta Campo, así como el proyecto de «Reducción y reestructuración de la deuda de las familias argentinas» del diputado Santiago Roberto.
Estas propuestas buscan crear un sistema gratuito y administrativo para reestructurar las deudas de consumo de los hogares que superen ciertos porcentajes de sus ingresos. Además, se plantea la creación de un Observatorio de la deuda de los hogares y un fondo de asistencia estatal para diseñar políticas públicas efectivas.
Según datos del Banco Central, la deuda total de los hogares argentinos supera los 39 mil millones de pesos, con un alto porcentaje de deuda bancaria y no bancaria. Yasky, durante el tratamiento legislativo, destacó la falta de regulación en las fintech y financieras locales, donde los intereses y sanciones pueden ser abusivos.
El mercado de crédito no bancario es uno de los puntos más críticos, con una alta morosidad que alcanza el 29,9%. Un estudio del IETSE citado en el debate reveló que el 76% de los hogares argentinos tiene deudas que no están en condiciones de pago regular.
La formación de deuda se concentra en tarjetas de crédito, retrasos en servicios y hasta fiados en comercios locales. El 80% de las familias endeudadas destinan más del 30% de sus ingresos mensuales a cubrir estos pasivos, y uno de cada cuatro hogares ha debido solicitar un préstamo durante el primer semestre del año.
Mientras se discuten en Diputados las medidas para aliviar la situación de las familias endeudadas, la urgencia por una solución se hace cada vez más evidente. Es necesario encontrar una herramienta legal que permita a estas familias escapar de la asfixia financiera y recuperar la estabilidad en su economía diaria.








