El sector de la macroeconomía argentina ha experimentado un cambio radical en los últimos dos años, con repercusiones significativas en áreas clave como el turismo, la hospitalidad y la gastronomía. Este cambio ha sido impulsado por un nuevo plan económico que ha traído consigo desafíos como una menor demanda, mayor competencia y márgenes más ajustados para las empresas.
En el marco de la Exposición EFI, economistas y empresarios del sector han identificado tres transformaciones clave que explican el nuevo panorama empresarial al que se enfrentan.
Menor poder adquisitivo
El economista consultor Matías Surt de Invecq señala que el primer cambio importante es la caída del poder adquisitivo de la población. La aceleración de la inflación y la variación salarial han reducido la capacidad de consumo de los hogares, impactando directamente en la demanda interna y obligando a las empresas a ajustar sus estrategias para atraer clientes.
Cambio en los hábitos de consumo
Surt también menciona la modificación en los hábitos de consumo, impulsada por un cambio en los precios relativos. Antes, los bienes duraderos eran más costosos, lo que favorecía el gasto en servicios como viajes y gastronomía. Sin embargo, con cambios en la política cambiaria y arancelaria, los bienes duraderos se volvieron más accesibles, creando una nueva competencia en el sector.
Un país más caro en dólares
El tercer cambio significativo tiene que ver con la brecha cambiaria que convirtió a Argentina en uno de los destinos más baratos de la región en dólares. Sin embargo, esta situación se revirtió rápidamente, afectando al sector turístico y reduciendo el número de visitantes internacionales.
Ante este triple desafío de menor consumo, nuevos hábitos y pérdida de competitividad, el sector ha comenzado a redefinir su estrategia. La adaptación incluye ajustar costos, segmentar la demanda, flexibilizar precios y diferenciar la experiencia para atraer a un cliente más selectivo. Además, se ha incrementado el uso de tecnología para comprender mejor al consumidor y optimizar la operación.
En conclusión, el sector de la macroeconomía argentina se encuentra en un momento de transformación que requiere de adaptación y creatividad por parte de las empresas para enfrentar los desafíos actuales y mantener su competitividad en un entorno cambiante.







