La inflación cae y se abre paso a cambios estructurales: ¿Qué impacto tendrá en la economía argentina?
Tras un mes de abril marcado por la expectativa de una desaceleración en la inflación, el Gobierno argentino espera centrarse en cambios estructurales que impulsen el crecimiento económico. Con la próxima publicación del Índice de precios al consumidor (IPC) por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) el 14 de mayo, se prevé un impacto tanto interno como externo en la economía del país.
La economista y directora de la consultora C&T, María Castiglioni, anticipa una caída en el IPC para el mes de abril, estimando alrededor de un 2,4%. Esta proyección se basa en la tendencia de desaceleración de rubros como Alimentos y Bebidas, que han mostrado un cambio positivo en los últimos meses. A pesar de los desafíos que enfrenta la economía argentina, Castiglioni destaca que la dinámica subyacente está experimentando un cambio significativo.
En cuanto a los salarios y el consumo, Castiglioni reconoce que la clase media sigue sintiendo la presión de los aumentos de precios, lo que ha llevado a una pérdida de poder adquisitivo. Aunque algunos sectores han logrado acuerdos salariales con sumas fijas adicionales, la verdadera recuperación dependerá de la actividad económica y del crecimiento sostenido.
Para la economista, el éxito del programa económico argentino radica en pasar de la estabilización al crecimiento sostenido. Destaca la importancia de aprovechar las ventajas comparativas del país en sectores como energía, minerales críticos, agricultura y economía del conocimiento. Además, resalta la posibilidad de un superávit comercial sostenido, gracias a un modelo que promueve exportaciones e ingreso de divisas.
En resumen, la caída de la inflación en Argentina abre la puerta a cambios estructurales que podrían impulsar el crecimiento económico y la estabilidad a largo plazo. Las proyecciones positivas de expertos como María Castiglioni invitan a la esperanza y muestran el potencial del país para consolidarse como una potencia económica en la región.








