El Gobierno anuncia una revolucionaria propuesta para impulsar la industrialización de los recursos naturales y el desarrollo de nuevas cadenas de valor en Argentina. Se trata del “Súper RIGI”, un régimen de inversión que busca atraer capitales hacia sectores como litio, hidrógeno verde, autos eléctricos y paneles solares, entre otros, que aún no tienen presencia en el país.
El Ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que el proyecto ofrecerá beneficios fiscales atractivos, como una alícuota del impuesto a las Ganancias del 15%, un piso de Ingresos Brutos inferior al 0,5% y la exención de derechos de exportación. Estas medidas buscan no solo promover el crecimiento económico y la creación de nuevos puestos de trabajo, sino también aumentar los recursos tributarios.
Esta iniciativa se enmarca en una serie de esquemas de beneficios fiscales impulsados por la administración de Javier Milei, como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). Sin embargo, la falta de acuerdos interjurisdiccionales ha sido un obstáculo para la armonización de tributos y la revisión de regímenes nacionales.
En este contexto, Caputo busca alcanzar un consenso fiscal con las provincias para promover la reducción de Ingresos Brutos y las tasas municipales. El objetivo es crear un entorno propicio para la inversión y el desarrollo de nuevos proyectos que impulsen la economía del país.
El RIGI, aprobado durante el primer año de la gestión actual, ha demostrado ser efectivo en atraer inversiones de más de u$s 200 millones en sectores clave como infraestructura, minería, tecnología y energía. Empresas como YPF han solicitado adhesión a este régimen para acelerar el desarrollo de proyectos como LLL Oil en Vaca Muerta.
Por otro lado, el recientemente lanzado RIMI está dirigido a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs), con montos de inversión que varían según la categoría. A través de beneficios como la amortización acelerada en Ganancias y la devolución del IVA, se busca incentivar la inversión y el crecimiento de este sector clave de la economía.
Además, la Ley de Economía del Conocimiento ofrece incentivos fiscales a empresas de todos los tamaños que operen en sectores estratégicos como el software, la biotecnología y la industria aeroespacial, entre otros. Estos beneficios buscan fomentar la innovación y la generación de valor a través de la ciencia y la tecnología.
A nivel provincial, distintas jurisdicciones han implementado sus propios esquemas de incentivos fiscales para promover la inversión y el desarrollo económico. Ejemplos como el RPIE en la Provincia de Buenos Aires, el RINI en Entre Ríos y el programa “Invierta en Neuquén” en la provincia homónima ofrecen exenciones impositivas y otros beneficios para atraer inversiones y generar empleo en sus territorios.
En resumen, el “Súper RIGI” y otros regímenes de inversión buscan crear un entorno propicio para la inversión y el desarrollo de nuevos sectores en Argentina. Con beneficios fiscales atractivos y un enfoque en la generación de valor y la creación de empleo, estas iniciativas apuntan a impulsar la economía del país y sentar las bases para un crecimiento sostenible en el futuro.








