Escándalo en la Dirección Nacional de Carreteras: Recortes en obras públicas clave para una provincia del norte
En un contexto de recortes en obras públicas, la Dirección Nacional de Carreteras ha lanzado la Licitación Pública 0014/2026 para la ejecución de obras correspondientes al “Sistema C.Re.Ma. 2022 – Malla 304” acerca de rutas clave en una provincia del norte del país.
Se trata de un proyecto de gran envergadura destinado a Recuperación y mantenimiento integral de dos de los trazados viarios más estratégicos para la conectividad y economía de la provincia de La Rioja: Ruta Nacional N° 38 y Ruta Nacional N° 79.
La convocatoria corresponde a la UOC 46/000 – Coordinación de Licitaciones y Contrataciones de la DNV, bajo la modalidad de suma global y expediente EX-2026-24023783- -APN-LYC#DNV, según informó la Agencia NA.
El proyecto contempla una inversión que asciende a $71.916.867.000, con un plazo total de ejecución de 6 años.
En concreto, incluye obras en dos tramos de las rutas:
– El Ruta Nacional N° 38, en el tramo comprendido entre el límite Córdoba/La Rioja y Punta de los Llanos, entre los kilómetros 211,03 y 291,85
– El Ruta Nacional N° 79 entre Santa Rita RP31 y el cruce con la RN60, desde el kilómetro 209,27 al 368,36.
Las consultas deberán realizarse exclusivamente a través de CONTRAT.AR hasta el 4 de agosto de 2026 a las 23:59 horas, mientras que las ofertas deberán presentarse a través de la misma plataforma hasta el 20 de agosto de 2026 a las 10:00 horas.
La apertura de ofertas se realizará el día 20 de agosto de 2026 a las 10:00 horas mediante acto público electrónico y automático a través del sistema CONTRAT.AR.
Mientras el Gobierno concentra el discurso público en el equilibrio fiscal y la reducción del gasto estatal, las hojas de cálculo adjuntas del Decisión Administrativa 20/2026 también aplican un freno a obras públicas estratégicas para el aparato productivo argentino y para los gobernadores de todos los estados de diversos colores políticos.
Según pudo corroborar El Cronista en esta nota, los anexos revelan recortes sobre rutas nacionales, infraestructura de agua, saneamiento y programas federales financiado incluso por organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.
El patrón que aparece es consistente: menos transferencias de capital, menos financiamiento federal y una caída de las obras vinculadas a logística agroindustrial, transporte pesado, energía y comercio exterior.








