Miles de personas marchan nuevamente para exigir justicia por feminicidios
Once años después de la primera movilización que dio origen al movimiento Ni uno menos, miles de personas se reunieron nuevamente en distintas ciudades del país para exigir el fin de la violencia de género y justicia para las víctimas de feminicidios. La jornada estuvo marcada por un caso que conmocionó a la opinión pública en los últimos días: el feminicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba.
En la Ciudad de Buenos Aires, organizaciones feministas se unieron en una manifestación multitudinaria frente al Congreso, acompañadas de jubilados, grupos sociales, sindicatos, organizaciones de personas con discapacidad, estudiantes y dirigentes de diferentes sectores. Mientras tanto, en Córdoba, bajo una persistente llovizna, una multitud recorrió las calles de la capital provincial en una movilización marcada por el dolor y la indignación por el asesinato de Agostina.
La persistencia del problema de la violencia de género también se reflejó en una encuesta nacional realizada por la consultora Zuban Córdoba. Según los resultados, el 61,9% de los consultados considera que el caso de Agostina refleja un problema generalizado de violencia contra las mujeres en la sociedad argentina. Además, el 72,2% afirmó que la violencia contra las mujeres constituye un problema estructural de la sociedad.
La movilización se produjo en un contexto en el que las organizaciones feministas siguen alertando sobre la persistencia de la violencia letal contra las mujeres. Entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026, al menos 3.205 víctimas letales de la violencia de género fueron registradas en Argentina, incluidos feminicidios directos, feminicidios conexos, transfemicidios y travesticidios.
A nivel regional, durante 2024 se registraron al menos 3.828 feminicidios en 26 países y territorios de América Latina y el Caribe. A nivel mundial, el informe conjunto de ONU Mujeres y la UNODC reveló que casi 50.000 mujeres y niñas fueron asesinadas por sus parejas o familiares durante 2024.
Durante el acto central frente al Congreso, representantes de Ni Una Menos expresaron preocupación por los recientes feminicidios y exigieron justicia para las víctimas, incluyendo a Agostina Vega, la misionera Dulce María Beatriz Candia y Noelia Romero. También cuestionaron los recortes de políticas públicas vinculadas a la prevención y atención de la violencia de género, y denunciaron un retroceso en materia de derechos de las mujeres y de las diversidades.
Once años después de la primera marcha Ni Una Menos, el movimiento volvió a las calles con demandas que combinan reclamaciones históricas y nuevas preocupaciones. La figura de Agostina Vega condensó gran parte del dolor, la indignación y los pedidos de justicia que atravesaron las movilizaciones. La lucha contra la violencia de género sigue siendo una preocupación vigente en la sociedad argentina, que busca erradicar esta problemática estructural y garantizar un futuro seguro para todas las mujeres.








