La verdadera fricción en el marketing digital: entre agencias creativas y clientes
La mayor fricción en el marketing digital no es entre las marcas y sus consumidores sino entre las agencias creativas y sus propios clientes. Esta afirmación de Agustina Cabaleiro, creadora de contenido, revela un escenario donde los briefs continúan llegando con una lógica obsoleta: nombrar la marca y sus atributos en los primeros diez segundos de un vídeo. Según Cabaleiro, este enfoque provoca que el algoritmo lo identifique como un anuncio, resultando en que el video sea saltado por los espectadores.
La batalla por vender sin vender
La tensión descrita por Cabaleiro tiene un nombre en la industria: vender sin vender. Según ella, es crucial encontrar un equilibrio entre destacar los atributos del producto y crear contenido innovador que construya un universo alrededor de la marca. Online Mami también resalta que la lucha de los creativos radica en convencer a los clientes de la importancia de la creatividad y la construcción de una narrativa que vaya más allá de simples KPIs o clics en enlaces.
Aldana Abadi, estratega creativa y digital, señala la evolución en la comunicación de las marcas, pasando de centrarse en sí mismas a poner al consumidor en el centro. Destaca el caso de Dove, que ha optado por hablar de los problemas reales de las mujeres en lugar de promocionar sus productos directamente, logrando conectarse de manera más profunda con su audiencia.
El papel de los talentos en la construcción de marcas
Además del contenido propio, las marcas están recurriendo a talentos y creadores para representarlas de forma orgánica. Vanesa Pellizzeri destaca cómo estas voces pueden dar autenticidad a una marca, ya sea a través de profesionales del marketing o líderes empresariales que deciden dar la cara. El marketing de influencers también se presenta como una herramienta poderosa, permitiendo medir de manera más precisa el impacto de las campañas.
En resumen, el marketing digital se enfrenta a un desafío constante: encontrar la manera de vender sin vender, de conectar con los consumidores a un nivel más profundo y auténtico. La creatividad y la innovación son clave en este proceso, así como la capacidad de adaptarse a un entorno en constante evolución.








