Alquiler de propiedades: una solución con beneficios y riesgos
El mercado de alquiler de propiedades es una opción atractiva para muchos, ya sea para captar un ingreso adicional o para evitar los costos de mantenimiento de un inmueble. Sin embargo, como en cualquier negocio, existen riesgos que deben ser considerados. Uno de los principales problemas que enfrentan los propietarios es la morosidad en el pago de alquileres, que en algunos casos puede llegar a situaciones extremas como la usurpación.
Históricamente, el default en los pagos de alquileres ha sido un fenómeno recurrente, con porcentajes que pueden variar pero que nunca desaparecen por completo. Ante esta realidad, el mercado ha implementado diferentes medidas para mitigar los riesgos, como las garantías, los seguros de caución y las fianzas que protegen al propietario en caso de impago por parte del inquilino.
Soledad Balayán, de Moure Properties, señala que en Argentina no existen procedimientos de desalojo exprés, lo que dificulta la resolución rápida de conflictos relacionados con el pago de alquileres. Además, la situación económica y el endeudamiento familiar influyen en la capacidad de cumplir con los compromisos financieros, como lo demuestran los datos que indican que más del 56% de la población ha contratado algún crédito en los últimos 6 meses y el 89,4% enfrenta dificultades para pagarlo.
De acuerdo con una encuesta realizada por la consultora Analytica, más de 5 millones de personas se encuentran en situación de default tardío dentro del sistema financiero argentino, lo que representa el 26,9% del total de personas con algún tipo de financiamiento. El volumen total de deuda familiar alcanza los $74,2 billones, equivalente al 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB).
En este contexto, los atrasos en el pago de alquileres se han multiplicado, según datos de la plataforma Octavo Piso. En mayo de 2026, el porcentaje general de morosidad rondaba el 16,56%, siendo ligeramente mayor en los barrios cerrados (17,28%) que en las edificaciones (16,32%). Este aumento de los atrasos podría estar relacionado con el incremento de los costos asociados a la seguridad privada, el mantenimiento de espacios verdes y el aumento en el precio de los servicios públicos.
A pesar de estas cifras preocupantes, se observa una tendencia a la baja en los últimos meses, gracias a prácticas de gestión orientadas a mejorar la coleccionabilidad. Diego Espada, cofundador de Octavo Piso, destaca la importancia del seguimiento de las deudas, los recordatorios de pago y el uso de herramientas digitales para simplificar el proceso de cobranza.
En caso de retraso en el pago del alquiler, los propietarios cuentan con herramientas legales y contractuales para actuar. Desde la disuasión con garantías hasta la resolución judicial, existen mecanismos para hacer frente a esta situación. Es fundamental notificar al garante en caso de impago y activar los mecanismos previstos en el contrato, como el seguro de caución o la fianza.
En resumen, el mercado de alquiler de propiedades ofrece beneficios económicos, pero también implica riesgos que deben ser gestionados de manera efectiva. La morosidad en el pago de alquileres es un problema recurrente que requiere medidas preventivas y una gestión eficiente para garantizar la rentabilidad de la inversión inmobiliaria.








