El Gobierno se prepara para definir las privatizaciones esperadas por el sector privado en el segundo semestre del año, con un enfoque especial en el tren de mercancías y nuevas ventas en el sector de la energía.
Privatización del tren de mercancías: una oportunidad esperada
Los trenes de mercancías, especialmente Belgrano Cargas, Urquiza y San Martín, han sido objeto de intensas revisiones en colaboración con el Banco Mundial y el BID. La aprobación de la prefactibilidad para inversionistas ha generado expectativas en el sector, con la publicación del pliego de condiciones próxima. La primera etapa de la licitación incluirá la concesión de las vías por 50 años, seguida de la venta de talleres en la segunda etapa.
Una de las preocupaciones clave ha sido garantizar la seguridad de los inversores, con un enfoque en agilizar los procesos judiciales. Aunque se ha descartado la inclusión de una cláusula para litigar ante el CIADI, se espera atraer a un mayor número de inversores, tanto locales como internacionales, incluyendo fondos de inversión.
Intercarga: un revés y nuevas oportunidades
La venta de Intercarga fue declarada desierta, pero el Gobierno analiza alternativas para la empresa, manteniendo todas las opciones abiertas. Mientras tanto, se han iniciado traslados para que aeropuertos puedan operar las mangas, una oportunidad que antes estaba bajo el control de Intercarga.
Servicios energéticos en el foco de atención
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha ratificado la venta de centrales térmicas como parte del Programa Financiero 2026-2027. Las primeras plantas en venta son Belgrano y San Martín, mientras que AySA se prepara para una venta del 90% de la empresa, con compromisos de inversión significativos.
Tasaciones y críticas
Recientemente, han surgido críticas respecto a las valoraciones de las empresas en venta, con cuestionamientos sobre los precios base y la intervención del BICE. El Gobierno ha defendido las valoraciones como acordes al mercado y ha explicado la intervención del BICE como necesaria para empresas operativas con flujo de caja.
En resumen, el Gobierno argentino se encuentra en un proceso activo de definición de privatizaciones, con un enfoque en garantizar la seguridad de los inversores y atraer un amplio espectro de interesados. Las oportunidades en el sector del transporte, la energía y los servicios públicos son clave para el desarrollo económico del país.








