El mercado financiero argentino está en constante movimiento, con el Gobierno implementando estrategias para enfrentar vencimientos y acumular reservas mientras el riesgo país se reduce, generando optimismo en el equipo económico. Sin embargo, según el reconocido economista Luis Palma Caña, esta mejoría aún no es suficiente para celebrar.
Palma Caña destaca la importancia de diferenciar entre el pago de capital e intereses en la deuda del país, señalando que Argentina necesita refinanciar una gran cantidad de deuda para poder hacer frente a sus compromisos financieros. Aunque se acerca a la posibilidad de acceder a un roll over, el experto advierte que todavía hay un largo camino por recorrer para equipararse con el promedio de riesgo país en Sudamérica.
En cuanto a la política cambiaria, Palma Caña hace hincapié en que el tipo de cambio actual está atrasado y que liberarlo en este momento no sería conveniente. Reconoce la utilidad temporal de las bandas cambiarias como mecanismo de estabilidad, pero subraya la necesidad de que desaparezcan una vez que se haya logrado generar confianza en el mercado.
El economista también señala la importancia de contar con una sólida reserva de divisas para poder abandonar el control de cambios de manera segura y evitar volatilidades excesivas en el mercado. Según sus cálculos, el Banco Central debería tener al menos 10 mil millones de dólares de reservas libres para poder permitir que el tipo de cambio flote sin complicaciones.
En relación a la política monetaria, Palma Caña destaca la necesidad de incentivar la demanda de pesos sin perjudicar al sector privado. Subraya la importancia de mantener un equilibrio delicado entre tasas de interés reales positivas y el impacto que estas pueden tener en las empresas, advirtiendo sobre los riesgos de una recesión si no se maneja adecuadamente.
En resumen, la visión de Luis Palma Caña sobre la situación económica de Argentina es clara: si bien se han logrado avances, aún quedan desafíos por delante que requieren de un enfoque cuidadoso y estratégico para garantizar la estabilidad y el crecimiento a largo plazo.







