En esta noticia, los datos revelan un panorama interesante sobre la balanza comercial de Argentina en febrero de 2026. Con un superávit de 788 millones de dólares, el país continúa manteniendo un saldo positivo por vigésimo séptimo mes consecutivo, según cifras del INDEC. Sin embargo, ¿se está desacelerando la demanda en el mercado internacional?
Tras un enero histórico que registró un superávit de 1.987 millones de dólares, febrero mostró una mejora de 513 millones de dólares en comparación con el mismo mes del año anterior. A pesar de este resultado positivo, las exportaciones sufrieron una caída del 2,9% interanual, alcanzando un total de 5962 millones de dólares. Esta disminución se vio compensada por un aumento del 4,4% en los precios internacionales, que actuaron como amortiguador frente a una caída del 7,1% en las cantidades exportadas.
El informe también refleja una señal de alerta en la desestacionalización de la serie, con una disminución del tipo de cambio del 16,2% respecto al mes anterior, lo que sugiere una desaceleración en el dinamismo del sector exportador. Por otro lado, las importaciones mostraron una tendencia a la baja, con un total de 5.174 millones de dólares en febrero, lo que representa una caída del 11,8% interanual. Esta disminución se explica principalmente por el desplome del 14,9% en las cantidades importadas.
El escenario de abarrotamiento y caída del consumo en el mercado interno ha llevado a que las mercancías extranjeras encuentren cada vez menos espacio, contribuyendo a la caída de las importaciones. A pesar de esto, Argentina logró mejorar su posición relativa en el mercado global, con un crecimiento del 0,7% en el índice de términos de intercambio.
El análisis de los datos revela que el actual superávit se debe más a la caída de las importaciones que a un aumento en las exportaciones. El desafío para el Gobierno será transformar este superávit «por el colapso» de las importaciones en uno sustentado en la genuina expansión de las cantidades exportadas, especialmente frente al escenario de cosecha tosca y el mejor precio del petróleo debido al conflicto en Oriente Medio.
En conclusión, la desaceleración en la demanda tanto a nivel nacional como internacional plantea nuevos desafíos para la economía argentina, que deberá buscar estrategias para mantener su posición en el mercado global y fomentar un crecimiento sostenible en sus exportaciones.








