La misión Artemisa II del OLLA marca un hito en la exploración espacial tripulada y representa el primer paso crucial hacia el establecimiento de humanos en la Luna. Bajo la presidencia de Javier Milei, Argentina se ha comprometido a formar parte de esta emocionante misión, lo que ha sido recibido con entusiasmo y expectación en todo el país.
Los Acuerdos de Artemisa, firmados en octubre de 2020, han sentado las bases para una colaboración internacional en la exploración y uso seguro del espacio exterior. Argentina se unió a esta iniciativa en 2023, cuando el ex presidente Alberto Fernández y su canciller Santiago Cafiero firmaron los acuerdos en un evento histórico en la Casa Rosada, en presencia del administrador de la NASA, Bill Nelson.
La participación argentina en la misión se llevará a cabo a través de la CONAE y varias empresas tecnológicas locales. Se espera que el despliegue de un microsatélite argentino llamado Atenea, desarrollado en colaboración con VENGA SA, el IAR, la CNEA y universidades nacionales, juegue un papel crucial en la validación de tecnologías críticas para futuras misiones espaciales.
El lanzamiento de Artemisa 2 está programado para marzo de 2026 y marcará un hito en la exploración espacial al llevar a cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orión en un viaje alrededor de la Luna. Durante 10 días, la tripulación realizará importantes pruebas y validaciones de sistemas antes del esperado alunizaje de Artemisa 3.
Desde el punto de vista económico, la integración en Artemisa abrirá nuevas oportunidades para las empresas tecnológicas argentinas al acceder a los protocolos de la NASA y convertirse en proveedores globales. Además, la inversión en la Economía del Conocimiento se verá impulsada por la seguridad jurídica proporcionada por los Acuerdos de Artemisa, consolidando a Argentina como líder regional en tecnología aeroespacial.
Sin embargo, la política de ajuste de Milei ha generado preocupación en el ámbito científico, con recortes presupuestarios que han afectado a organizaciones de investigación básica y a la CONAE. A pesar de estos desafíos, se espera que el éxito de la misión Artemisa 2 impulse la industria nacional y abra nuevas oportunidades de colaboración e inversión en el sector espacial.
En resumen, la misión Artemisa 2 representa un hito en la exploración espacial argentina y mundial, con el potencial de impulsar el desarrollo tecnológico y económico del país. La participación en esta misión no solo marcará un logro histórico, sino que también abrirá nuevas puertas para la industria aeroespacial argentina en el escenario internacional.







