El ministro de Economía, Luis Caputo, logra un respiro financiero tras el anuncio del REPO por 3.000 millones de dólares, una noticia que ha generado optimismo entre los inversores. Sin embargo, la atención se desplaza ahora hacia los vencimientos que restan del año, que presentan un desafío importante para las finanzas del país.
Un respiro financiero
El anuncio del REPO por US$ 3 mil millones, con una tasa anual de 7,4%, ha despejado la incertidumbre sobre cómo se cubrirían los vencimientos hasta este viernes. Esta medida se llevará a cabo sin afectar las reservas, ya que el monto total tomado supera lo necesario para hacer frente a los pagos gracias a los fondos disponibles en las cuentas del Tesoro y a la compra de 500 millones de dólares con los fondos provenientes de la privatización de las represas del Comahue.
Retos a futuro
Sin embargo, la preocupación se centra ahora en los vencimientos que restan del año. Según estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso, en 2026 se acumulan vencimientos por US$ 19.908 millones. Aunque en el primer tramo de vencimientos aún quedan algunos pagos pendientes, como los 440 millones de dólares a organismos internacionales y los 825 millones de dólares al FMI que se realizarán en enero, el principal desafío llegará en julio con el pago de 4.200 millones de dólares a los tenedores de bonos.
Desafíos y perspectivas
Ante la incertidumbre sobre cómo se obtendrán los fondos necesarios para afrontar los pagos, los expertos sugieren mirar hacia las exportaciones, que se espera que superen los 90.000 millones de dólares este año, y las importaciones, que podrían superar los 80.000 millones de dólares. Además, se espera una reducción en la salida de divisas por turismo al exterior, lo que podría contribuir a equilibrar la balanza de pagos.
Por otro lado, la posibilidad de una emisión de deuda en el mercado internacional sigue sobre la mesa, siempre y cuando los rendimientos se mantengan por debajo del 10% anual y mejoren las calificaciones del país. También se baraja la opción de un canje de bonos con vencimiento en 2029 y 2030, aunque aún no se ha concretado.
En resumen, aunque el anuncio del REPO ha dado un respiro a las finanzas de Argentina, los desafíos para hacer frente a los vencimientos del año siguen presentes. La clave estará en encontrar fuentes de financiamiento sostenibles y en mantener un equilibrio en la balanza de pagos para asegurar la estabilidad económica a largo plazo.








