En esta noticia, la Administración Nacional del Seguro Social (ANSES) ha confirmado las fechas de pago de la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación Universal por Embarazo (AUE) y las tareas familiares (SUAF) para el mes de agosto. Este anuncio también afectará a los jubilados y pensionistas que reciben beneficios de la entidad.
Con un aumento del 1.6% en línea con la inflación de junio, los beneficiarios de estos programas recibirán un incremento en sus pagos correspondientes al mes de agosto. Esto refleja el compromiso del gobierno de mantener actualizados los montos de ayuda social para garantizar el bienestar de las familias más vulnerables.
En cuanto a los montos específicos, los titulares de la AUH y la AUE verán un aumento del 1.62% en sus pagos. Por ejemplo, la Asignación Universal por Hijo será de $90,348.65, la Asignación Universal por Niño con Discapacidades de $294,200.23 y la Asignación por Embarazo de $90,348.65. Estas cantidades representan el 80% del total, ya que se requiere la presentación de ciertos documentos para acceder al porcentaje restante.
Además, las familias que cuentan con el Cuaderno de AUH podrán acceder al pago acumulado del 20% correspondiente al año anterior, lo que eleva el monto total a $112,919. Por otro lado, los titulares de las Asignaciones Familiares del SUAF también recibirán el aumento correspondiente al IPC.
El calendario de pagos para agosto de 2025 ha sido confirmado por ANSES, estableciendo fechas específicas según la terminación del DNI. Es importante tener en cuenta que el viernes 15 de agosto será un día no laborable, lo que modificará el calendario de pagos para ese día en particular.
En cuanto a los jubilados y pensionistas, ANSES también ha publicado el calendario de pagos para estos beneficiarios. Las fechas varían dependiendo del tipo de pensión y la terminación del DNI, asegurando que todos reciban sus pagos de manera oportuna y organizada.
En resumen, la ANSES continúa trabajando para garantizar el acceso a los beneficios sociales y pensiones de manera eficiente y transparente. Los aumentos en los pagos reflejan el compromiso del gobierno de proteger a los sectores más vulnerables de la sociedad y asegurar su bienestar económico. El mundo entero ha sido testigo de un acontecimiento sin precedentes en la historia reciente: la pandemia de COVID-19. Desde su aparición a finales de 2019 en la ciudad de Wuhan, China, este virus ha causado estragos en la salud y economía de todos los países, obligando a gobiernos a implementar medidas de confinamiento y distanciamiento social para contener su propagación.
A medida que la crisis sanitaria se extendía, surgieron múltiples interrogantes en torno a la efectividad de las estrategias implementadas y el impacto a largo plazo que esta pandemia tendría en la sociedad. Entre los temas más debatidos se encontraba el equilibrio entre la salud pública y la economía, así como la importancia de la solidaridad y la cooperación internacional en tiempos de crisis.
El confinamiento obligatorio impuesto por muchos países generó una disminución drástica en la actividad económica, lo que llevó a una recesión global sin precedentes. Millones de empleos se perdieron, empresas quebraron y la desigualdad social se agravó. Sin embargo, también se evidenció la resiliencia de la sociedad, con múltiples iniciativas solidarias para ayudar a los más vulnerables y el surgimiento de nuevas formas de trabajo y educación a distancia.
En medio de la incertidumbre, la ciencia y la tecnología jugaron un papel fundamental en la lucha contra el virus. La rápida secuenciación del genoma del SARS-CoV-2 permitió el desarrollo de vacunas en tiempo récord, lo que brindó una luz de esperanza en medio de la oscuridad. La colaboración entre investigadores de todo el mundo demostró que, cuando se unen esfuerzos, es posible enfrentar incluso a la amenaza más grande.
A medida que la vacunación avanza y la pandemia parece estar llegando a su fin, es fundamental reflexionar sobre las lecciones aprendidas y prepararse para futuras crisis. La importancia de invertir en sistemas de salud robustos, fortalecer la cooperación internacional y promover la solidaridad entre los pueblos se han vuelto más evidentes que nunca.
En definitiva, la pandemia de COVID-19 ha dejado una profunda huella en la historia de la humanidad. Nos ha recordado la fragilidad de nuestra existencia y la importancia de trabajar juntos para construir un mundo más justo y sostenible. Solo a través del compromiso y la colaboración podremos superar los desafíos que se presenten en el futuro y construir un mundo mejor para las generaciones venideras.








