En esta noticia, el gobierno a través de la ANMAT ha implementado un nuevo proceso para regular la comercialización de medicamentos y suministros de salud en el país. Esta medida busca fortalecer el control y la trazabilidad de los productos dedicados a la salud, con el objetivo de combatir el comercio ilegal de medicamentos y proteger la salud pública.
El gobierno ha aprobado nuevas pautas para determinar los criterios de exclusión de Ingredientes Farmacéuticos Activos (IFA) en el Sistema de Trazabilidad Nacional de Medicamentos. Esto significa que todos los laboratorios deben cumplir con estos requisitos para poder comercializar sus productos en el mercado.
La actualización del Registro de Especialidades Medicinales de la ANMAT es fundamental para garantizar el control y monitoreo de los medicamentos desde su producción hasta su llegada a los pacientes. Esta medida se basa en la necesidad de combatir el comercio ilegal de medicamentos, que representa un grave riesgo para la salud pública.
La agencia de control sanitario ha establecido directrices técnicas generales para evaluar los IFA que deben ser incluidos en el sistema de trazabilidad nacional. Estas incorporaciones se basan en el grado de criticidad y las diferentes categorías de medicamentos existentes, sin afectar el acceso de la población a estos insumos.
El sistema de trazabilidad, implementado en 2011, permite a todas las entidades y firmas relacionadas con la salud verificar y auditar las recetas o compras médicas, garantizando un control eficaz en todo el proceso de producción y distribución de medicamentos.
En el Anexo 1 de la resolución de la ANMAT se detallan los medicamentos que deben ser registrados en el sistema de trazabilidad, incluyendo productos terapéuticos de alta vigilancia, enfermedades raras, formas farmacéuticas implantables, entre otros. Por otro lado, existen excepciones para la comercialización de ciertos medicamentos que no requieren ser incluidos en el sistema de control.
En conclusión, la nueva regulación de la ANMAT busca garantizar la seguridad y calidad de los medicamentos comercializados en el país, protegiendo la salud de la población y combatiendo el comercio ilegal de medicamentos. Es importante que todos los laboratorios y empresas del sector cumplan con estos requisitos para contribuir a un sistema de salud más transparente y confiable. En un esfuerzo por combatir la crisis climática y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, un grupo de científicos ha propuesto la idea de implementar un impuesto al carbono a nivel global. Esta medida, que ya está siendo utilizada en varios países, consiste en gravar las emisiones de carbono producidas por la quema de combustibles fósiles, como el petróleo, el gas natural y el carbón.
El impuesto al carbono se basa en el principio de que aquellos que contaminan más deben pagar más por sus emisiones. De esta manera, se busca incentivar a las empresas y a los individuos a reducir su huella de carbono y adoptar prácticas más sostenibles. Además, los fondos recaudados a través de este impuesto podrían ser utilizados para financiar proyectos de energías renovables y de mitigación del cambio climático.
Según los expertos, un impuesto al carbono a nivel global sería una herramienta eficaz para frenar el calentamiento global y limitar el aumento de la temperatura media del planeta. De acuerdo con un estudio reciente, si se implementara un impuesto al carbono de $50 por tonelada de dióxido de carbono, las emisiones globales podrían reducirse en un 25% para el año 2030.
Sin embargo, la propuesta de un impuesto al carbono a nivel global ha generado controversia entre los países desarrollados y en desarrollo. Mientras que algunas naciones están a favor de esta medida por su impacto positivo en el medio ambiente, otras se muestran reticentes debido a sus posibles efectos en la economía y en la competitividad de sus industrias.
Además, también existen críticas en torno a la forma en que se distribuirían los fondos recaudados a través de este impuesto. Algunos argumentan que deberían destinarse a financiar la transición hacia una economía baja en carbono, mientras que otros sugieren que deberían ser devueltos a los ciudadanos a través de dividendos o reducciones en otros impuestos.
A pesar de las diferencias de opinión, la propuesta de un impuesto al carbono a nivel global sigue ganando apoyo entre la comunidad científica y los líderes políticos. Se espera que este tema sea discutido en la próxima cumbre sobre el cambio climático, donde se buscará llegar a un acuerdo global para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y combatir la crisis climática de manera efectiva.








