¡Gran cambio en el esquema de bandas cambiarias!
Con la primera vuelta del año, hoy debuta el nuevo esquema de bandas cambiarias, que promete cambiar por completo la dinámica económica del país. El Banco Central ha anunciado que tomará como referencia para fijar su techo el valor de la inflación de los dos meses anteriores, lo que supone un giro radical en la política monetaria.
Un nuevo equilibrio para el año 2026
El nuevo techo se fijará un **2,5% por encima del actual**, reflejando el porcentaje que subió el IPC en noviembre. Este cambio modifica la dinámica de las expectativas, redefine el papel del tipo de cambio como ancla nominal y propone un nuevo equilibrio entre el dólar, los precios y la política monetaria para el próximo año.
Compra de dólares para aumentar reservas
Una de las novedades más importantes es que el Banco Central saldrá formalmente a comprar dólares para aumentar el volumen de reservas. La meta es **añadir al menos 10 mil millones de dólares a las reservas** a final de año, lo que representa un desafío importante para la entidad.
Impacto sobre la inflación y el dólar
El nuevo régimen cambiario plantea un escenario de **tipo de cambio nominal más flexible**, con ajustes mensuales que reflejan la inflación anterior. Esto busca reducir la probabilidad de saltos bruscos en el dólar, pero también hace menos probable un dólar «planchado». La incertidumbre sobre cómo se materializará en la práctica sigue latente.
Reservas y superávit fiscal clave
Para que las bandas de índice funcionen, es fundamental que el mercado crea que el Banco Central no está obligado a defender un tipo de cambio poco realista. Esto implica la importancia de mantener un adecuado nivel de reservas, un superávit fiscal y una correcta coordinación con la política monetaria. Sin estos pilares, la indexación podría convertirse en una simple validación de la inflación.
En resumen, el cambio en la regla del tipo de cambio marca una transición conceptual relevante en la economía argentina. Las pandillas ya no buscan forzar la desinflación a través del atraso del dólar, sino más bien evitar desequilibrios mientras la inflación cae por otros canales. Para el año 2026, se espera un escenario de gradual disminución de la inflación, un dólar que se mueve con los precios y un programa económico cuya credibilidad dependerá menos del tipo de cambio y más de la coherencia general. En Argentina, como siempre, la regla importa. Pero importa más que se cumpla.






