Tras el paro universitario nacional que mantuvo en vilo a todo el país la semana pasada, la CONADU, en conjunto con otros gremios docentes y no docentes como FATUN, ha confirmado nuevas fechas para llevar a cabo un paro nacional en las próximas semanas. Este anuncio ha generado un fuerte impacto en la comunidad educativa, que se encuentra en medio de una lucha por una mayor financiación universitaria.
Las medidas adoptadas forman parte de un plan de lucha más amplio, que se extenderá a lo largo del semestre debido a la falta de respuesta por parte del Gobierno nacional a las demandas salariales y presupuestales del sector. Ante esta situación, los sindicatos docentes han decidido intensificar sus acciones y llevar a cabo nuevas huelgas que afectarán a miles de estudiantes en todo el país.
Las fechas confirmadas para los próximos paros son las siguientes: desde el lunes 30 de marzo se llevará a cabo un paro universitario nacional durante toda la semana, y desde el lunes 27 de abril se realizará una nueva huelga de una semana completa en las universidades nacionales. Estas medidas se suman a la protesta realizada la semana pasada, en la que los estudiantes se vieron afectados por cinco días consecutivos sin actividad académica.
Los motivos detrás de estos paros son claros y contundentes. Los sindicatos docentes exigen el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario, que establece la obligación de convocar a reuniones de paridad salarial y garantizar actualizaciones acordes con la inflación. Asimismo, reclaman una reestructuración salarial urgente, ya que consideran insuficiente la propuesta oficial de un aumento del 12% en las matrículas hasta octubre de 2026.
Organizaciones como AGD-UBA han dejado en claro que no retomarán la actividad normal hasta que se paguen los porcentajes adeudados y se respete la ley vigente. Además de los paros, se han acordado otras acciones de protesta, como una Marcha Universitaria Federal para el 23 de abril y la instalación de una carpa federal para la universidad y la soberanía en distintos puntos del país.
En resumen, la comunidad educativa se encuentra en pie de lucha por una mayor financiación universitaria y una reestructuración salarial justa. Las próximas semanas prometen ser intensas en cuanto a movilizaciones y protestas, mientras se espera una respuesta por parte del Gobierno nacional a las demandas del sector.








