La nueva edición de la Cena Anual del Centro para la Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) ha presentado un lema que despierta la curiosidad y la reflexión: “Crecer o crecer”. Esta oración laica resuena en una sociedad que lleva más de una década estancada, buscando un camino hacia el progreso y el desarrollo.
En este contexto, consolidar la estabilización macroeconómica y avanzar en las reformas estructurales pendientes se presentan como los pilares fundamentales para lograr el anhelado crecimiento. Estos dos aspectos, como el yin y el yang de la política económica, se complementan y se necesitan mutuamente para impulsar un cambio significativo.
Durante los últimos dos años, el gobierno nacional ha implementado diversas políticas para combatir la inflación, equilibrar las cuentas públicas y fomentar la inversión. Estos pasos han sido cruciales, pero se reconoce que aún falta camino por recorrer.
Argentina ha postergado reformas esenciales durante mucho tiempo, como la reforma laboral, la desintermediación de los planes sociales y la Ley Base. Otras reformas, como la reforma de pensiones, la reforma tributaria y la reforma del régimen tributario federal, esperan su momento en la agenda gubernamental y de la oposición, y eventualmente llegarán al Congreso.
Es fundamental avanzar en la implementación de la agenda actual y construir la agenda del futuro, alineando a actores económicos, políticos y sociales detrás de una estrategia de desarrollo sostenido que favorezca la creación de empleo. La transición hacia una economía orientada a la conquista de mercados externos debe realizarse con el menor costo social posible.
Las empresas argentinas, junto con sus recursos humanos y ventajas comparativas en sectores como energía y materias primas, son los cimientos sobre los cuales se debe construir la nueva economía. Transformar, no destruir, es la premisa.
CIPPEC tiene un papel clave en fomentar el diálogo estratégico entre política, empresas y sociedad civil, con una visión de largo plazo. Argentina tiene el potencial para convertirse en una potencia exportadora en agronegocios, energía y minería, agregando valor, diversificando mercados y generando cadenas productivas.
Es imperativo resolver las urgencias del presente, promover reformas estructurales y construir una visión compartida que promueva el progreso e inclusión. El caso de Neuquén y Vaca Muerta ejemplifica cómo actores alineados detrás de un proyecto común pueden alcanzar el éxito.
En este desafío de convertir ventajas comparativas en competitivas, CIPPEC juega un rol fundamental. Su contribución en este momento crucial para Argentina puede marcar la diferencia en el camino hacia un futuro próspero y equitativo para todos los argentinos. ¡Queremos conocerte! Regístrate gratis en El Cronista para una experiencia hecha a tu medida.








