El consumo en Argentina: ¿Estamos realmente en camino a la recuperación económica?
En los últimos días, el tema del consumo ha vuelto a ser protagonista en el debate económico del país. Las declaraciones de representantes del sector de supermercados han generado controversia y preocupación en la población. Después de un año marcado por la desaceleración inflacionaria y signos de estabilización financiera, el Gobierno insiste en que la clave para reconstruir el poder adquisitivo y reactivar la economía es la reducción de precios.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, el consumo aún no ha logrado despegar. Los informes oficiales muestran un panorama desigual, con algunos sectores mostrando repuntes mientras que los supermercados y mayoristas siguen operando en terreno negativo. Esta situación plantea la pregunta de cuánto tiempo llevará que la estabilización macroeconómica se refleje en un aumento real de las ventas.
El diagnóstico de los mayoristas es preocupante. Según la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), el año cerró con una caída del 7,7%, una mejora insuficiente para revertir la tendencia negativa. El presidente de la entidad, Armando Fariña, señaló que la caída persiste y que se proyectan meses de estancamiento.
Uno de los factores que ha impactado en el consumo es el cambio en los hábitos de compra de los argentinos. Con precios más estables, los consumidores han optado por realizar compras más frecuentes y de menor volumen, afectando directamente a los mayoristas. Además, el aumento de los servicios ha restado poder adquisitivo a la población, especialmente a los salarios informales que no se han recuperado desde hace varios años.
En este contexto, el sector proyecta un período adicional de estancamiento, con ajustes tarifarios y recomposición salarial que seguirán afectando las ventas. Sin embargo, hacia la segunda mitad del año se espera una recuperación más clara si la inflación logra controlarse y los ingresos comienzan a aumentar.
En resumen, el panorama del consumo en Argentina sigue siendo desafiante. A pesar de los esfuerzos por parte del Gobierno y los empresarios, la recuperación económica aún no se refleja en un aumento significativo de las ventas. La competencia entre categorías y marcas se intensifica, y los consumidores buscan la mejor oferta posible. En este contexto, es fundamental que se trabaje en ofrecer productos de calidad a precios accesibles para lograr una verdadera reactivación del consumo en el país.








