En esta noticia, se revela la cruda realidad de la pirámide socioeconómica argentina y las graves brechas de ingresos que dividen a la sociedad. Según el último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, pertenecer al selecto 10% más rico de la población requiere una facturación mensual de $15.000.000. Esta estructura se divide en dos segmentos bien diferenciados: la clase media alta y la élite socioeconómica, con ingresos que van desde 15 millones hasta más de 30 millones de dólares al mes.
El documento, titulado “Estabilización, mejoras sociales y desigualdades persistentes en una Argentina en transición”, advierte que este tercio superior es el único sector plenamente acoplado a circuitos formales, globalizados y de alta productividad. Sin embargo, la realidad en la base de la pirámide es muy diferente. El estrato de “vulnerable medio-bajo” representa un 20% adicional de la población, con ingresos que oscilan entre $2.000.000 y $3.500.000 al mes, viviendo constantemente al borde de la pobreza y recurriendo a deudas para mantener el consumo básico.
En el contexto de una economía en transición y una fuerte informalización del empleo, el estrés financiero se ha convertido en una constante en la vida cotidiana de muchas familias argentinas. El 45% de los trabajadores empleados trabajan fuera del sistema de seguridad social, lo que impacta directamente en sus ingresos y genera un escenario de fragilidad económica. El “estrés económico” es palpable, con casi la mitad de la población afirmando que sus ingresos no son suficientes para cubrir sus necesidades a corto plazo.
A pesar de esta dura realidad, el estudio de la UCA también resalta un componente de resiliencia en las proyecciones intergeneracionales. El 82,6% de las familias mantiene la expectativa de que sus hijos o nietos tendrán más y mejores oportunidades en el futuro, lo que marca un margen de optimismo en medio de las dificultades actuales. Se espera que la estabilización macroeconómica eventualmente conduzca a un ciclo de creación palpable de riqueza, ofreciendo una esperanza para un futuro más próspero para todos los estratos de la sociedad argentina.







