La inflación en la Ciudad de Buenos Aires sigue en aumento, alcanzando un preocupante 3% en marzo y acumulando un incremento del 32,1% en los últimos 12 meses. Estos datos impactan directamente en el costo de vida de la población, afectando especialmente a las familias de clase media y vulnerables.
Según el Instituto de Estadística y Censos de CABA, una familia tipo compuesta por una pareja con dos hijos necesita contar con un ingreso de $2.342.860,81 para ser considerada de clase media. Este monto representa un desafío para muchos hogares, especialmente en un contexto económico tan incierto como el actual.
El informe también revela que un hombre adulto de 25 años, económicamente activo y propietario de vivienda, requiere un ingreso de $674.866 para ser parte del «sector medio frágil». Es importante tener en cuenta que este cálculo no incluye los gastos de alquiler, que suelen representar una parte significativa del presupuesto familiar.
En cuanto a los nuevos escalones sociales en CABA, el informe clasifica a la población en seis estratos según su capacidad de acceder a bienes y servicios. Desde los sectores ricos, con ingresos superiores a $7.497.154,60, hasta la situación de indigencia, que va desde cero ingresos hasta $814.709,21. Esta división refleja la realidad social y económica de la ciudad, evidenciando las brechas existentes entre diferentes grupos de la población.
El impacto del alquiler es otro aspecto crucial que se destaca en el informe. La diferencia entre ser propietario o inquilino de vivienda puede ser determinante en la calidad de vida y el nivel de ingresos necesarios para cubrir una canasta básica. Por ejemplo, una pareja joven de 25 años necesita $871,335 para no ser considerada pobre si es propietaria, mientras que si alquila, ese monto se eleva a $1,027,338.
En resumen, la situación económica y social en la Ciudad de Buenos Aires plantea desafíos significativos para las familias de clase media y vulnerables. Es fundamental que las políticas públicas y las acciones gubernamentales se enfoquen en proteger a los sectores más afectados por la inflación y la precariedad económica.








