La discusión sobre el poder adquisitivo de las personas mayores vuelve a estar en el centro de la agenda porteña con la presentación de dos herramientas clave que buscan arrojar luz sobre una pregunta fundamental: ¿Cuánto cuesta realmente vivir en Buenos Aires después de los 60 años?
El Defensor del Pueblo de la ciudad ha lanzado oficialmente su Sistema de Canasta de Consumo para Adultos Mayores y un nuevo Índice de Precios de Medicamentos (IPM), dos indicadores que permiten seguir de cerca mes a mes la evolución del gasto que enfrenta este sector de la población.
En un 2025 marcado por aumentos en alimentación, honorarios y tratamientos médicos, la organización porteña ha decidido actualizar su metodología para captar con mayor precisión las necesidades específicas de los jubilados. Desde el peso de la vivienda en el presupuesto hasta la variación de precios de los medicamentos más utilizados, se busca ofrecer una radiografía detallada de la realidad que enfrentan los adultos mayores en la Ciudad.
Según la nueva Canasta del Consumidor, una pareja de ancianos necesitó $1.278.026 en octubre para cubrir el consumo básico del mes, incluyendo gastos de alimentación, vivienda y servicios, salud y medicamentos, artículos personales, enseres del hogar y recreación. Para aquellos que no tienen casa propia, el costo mensual asciende a $1.932.067. La situación es aún más exigente para quienes viven solos, llegando a necesitar $704,600 mensuales sin alquilar una vivienda, y $1.185.020 si deben pagar alquiler.
El desglose de la canasta para un hogar de dos personas mayores muestra que los servicios del hogar se han convertido en uno de los rubros que más presión ejercen sobre el presupuesto de los jubilados porteños. En cuanto a medicamentos, el Índice de precios de medicamentos revela que en octubre hubo un aumento promedio del 1,7%, destacándose subas en medicamentos psicotrópicos, antibióticos, vitaminas y antihistamínicos.
El seguimiento de este indicador cobra relevancia en un contexto donde el gasto en salud representa un porcentaje creciente de los ingresos de jubilación y muchas terapias no están completamente cubiertas. La Defensoría del Pueblo busca ofrecer información transparente y actualizada adaptada a las necesidades específicas de las personas mayores, con el objetivo de garantizar mejores condiciones de vida para este grupo de la población.
Los datos recopilados muestran que el desafío sigue siendo mayor para quienes viven solos, y que la salud, los medicamentos y los servicios del hogar son los rubros que generan mayor tensión en los presupuestos de las personas mayores. La nueva medición de la Defensoría del Pueblo se enmarca en un esfuerzo por fortalecer el monitoreo de derechos en la Ciudad y brindar evidencia pública para el diseño de políticas que mejoren la calidad de vida de los adultos mayores.








