El consumo en Argentina en tiempos de desaceleración inflacionaria: ¿cómo han cambiado los hábitos?
En un contexto de desaceleración inflacionaria pero con ingresos que aún no se han recuperado completamente, los hábitos de consumo en Argentina muestran un marcado cambio. En este escenario de decisiones reflexivas, en el que el precio, canal y momento se convierten en variables clave en cada elección diaria, la incertidumbre, ansiedad y miedos de la población juegan un papel crucial.
Según Mariela Mociulsky, CEO y fundadora de Trendsity, la gente en Argentina se enfrenta a un grado muy alto de incertidumbre, ansiedad y miedos, lo que ha llevado a una relación ambivalente con la tecnología. En este sentido, el consumo se vuelve más analítico, con un enfoque racional y estudiado en cada compra.
La tecnología ha facilitado la comparación de productos en diferentes canales, pero al mismo tiempo, el factor emocional sigue siendo relevante en las decisiones de compra. La búsqueda de gratificación y la experiencia que se genera alrededor del producto son aspectos clave en la elección del consumidor.
En este contexto de cambio de hábitos, luego de años de alta inflación, se han instalado diversas estrategias de consumo. Se ha pasado de consumir a abastecerse, adelantar compras a restringirse, esperar y buscar la mejor alternativa. Prácticas como comprar en grupos, aprovechar promociones o acudir a mayoristas y ferias son cada vez más comunes.
Según Mociulsky, la gente en Argentina está constantemente buscando la mejor opción y está dispuesta a esperar a que aparezca una oferta más conveniente. Este enfoque es muy diferente a épocas de alta inflación en las que la gente consumía para ahorrar.
En resumen, el consumo en Argentina ha experimentado un cambio significativo en medio de la desaceleración inflacionaria. Los hábitos se han vuelto más analíticos y racionales, con un equilibrio entre la búsqueda de la mejor oferta y la satisfacción emocional. La tecnología sigue siendo un aliado en este proceso de toma de decisiones, pero la experiencia del consumidor sigue siendo un factor determinante en cada elección.






