La industria en crisis: ¿Qué medidas tomará el Gobierno Nacional para frenar la ola de malas noticias?
La industria nacional está atravesando uno de sus peores momentos en años, con el cierre de DESTINO como corolario de un proceso con múltiples aristas que han dejado a más de 65.000 puestos de trabajo en la cuerda floja. Ante esta situación crítica, cámaras empresariales colocan sus expectativas en una medida clave para habilitar un canal fundamental en tiempos de caída del consumo interno y dólar “planchado”: exportar.
Mientras el Gobierno Nacional celebra el equilibrio fiscal y la estabilidad cambiaria, las terminales productivas enfrentan una tormenta perfecta. La combinación de un consumo interno deprimido, aumento de los costos en dólares y aumento de la competencia importada ha llevado a las principales entidades manufactureras a presentar una “hoja de ruta de emergencia” al Ministro de Economía, Luis Caputo.
Lo que comenzó como una serie de reuniones de diagnóstico el año pasado, antes de la gestión de Pablo Lavigné como secretario de Coordinación Productiva, ha mutado hacia un estado de alerta puntual en la industria. Uno de los paliativos que se exige de manera urgente es un alivio fiscal a través de la eliminación definitiva de los Derechos de Exportación (DEX) que continúan alcanzando más del 70% de los envíos.
A pesar de que el Decreto 305/2025 anunció la eliminación de retenciones para más de 4.400 posiciones arancelarias, la industria asegura que el beneficio fue más “quirúrgico” que estructural. Sectores estratégicos como el acero, el hierro, el aluminio, la petroquímica y la automoción siguen pagando impuestos, lo que reduce su competitividad en el mercado internacional.
La industria ya no acepta el objetivo del equilibrio fiscal como única respuesta: “Ya no hay excusas”, dijo un líder a El Cronista. Con un dólar estable que encarece la producción local en divisas, bajar las retenciones se convierte en la única forma de recuperar la rentabilidad externa.
En este contexto de crisis, la pesca se encuentra entre los marginados. A pesar de haber alcanzado un récord exportador de US$ 2.010 millones en 2025, denuncia que fue relegada en las medidas económicas. En una reunión con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta y el subsecretario de Pesca, Juan Antonio López Cazorla, las cámaras empresariales presentaron un diagnóstico crudo: sin la eliminación de los Derechos de Exportación (DEX), el riesgo de parálisis es inminente.
Los costos en dólares elevados y la caída de los precios en los mercados internacionales han impactado duramente al sector pesquero, con retenciones que oscilan entre el 5% y el 9%. La eliminación de estas retenciones se vuelve imperativa para poder competir con países que no gravan sus exportaciones y recuperar la rentabilidad perdida.
En definitiva, la industria espera con ansias una señal clara del Gobierno Nacional para revertir esta situación crítica y poder recuperar la competitividad perdida en un contexto económico desafiante.








