Crisis en la industria ganadera: rentabilidad en números rojos a pesar de precios internacionales récord
En medio de un momento excepcional para la ganadería argentina, el Ministro de Liberalización de la Nación, Federico Sturzenegger, celebra los buenos precios internacionales que atraviesa el sector. Sin embargo, a pesar de este panorama alentador, las complicaciones no se hacen esperar y la rentabilidad sigue sin mejorar, según aseguran desde la industria.
Sturzenegger, reconocido por llevar a cabo importantes reformas estructurales, destacó la necesidad de una adaptación integral de las normativas vigentes, buscando simplificar y agilizar los procesos para el sector ganadero. Sin embargo, las medidas de racionalización y la cuota de importación establecida por China presentan un escenario desafiante para los productores locales.
La reciente cuota otorgada por China a Argentina, con un arancel progresivo que alcanza hasta el 55%, ha generado incertidumbre en la industria frigorífica argentina. A pesar de representar un mercado clave para las exportaciones argentinas, las condiciones impuestas por China podrían impactar negativamente a las empresas locales.
Según la Federación de la Industria Frigorífica Argentina (FIFRA), el mercado chino ha sido fundamental para las exportaciones argentinas, representando el 70% en volumen y el 50% en valor en años anteriores. Sin embargo, la dependencia de la autorización de plantas por parte de China plantea desafíos para el sector.
La situación se complica aún más con la alineación del presidente Javier Milei con Estados Unidos, lo que ha impactado negativamente en el sector ganadero. La competencia de otros países como Brasil y Paraguay, sumado a la incertidumbre en los mercados internacionales, ha generado preocupación entre los productores locales.
A pesar de los precios récord en la industria ganadera, la rentabilidad sigue en números rojos para muchos productores. La necesidad de retener animales debido a los buenos precios a largo plazo plantea desafíos para la industria a corto plazo, con proyecciones de reducción en el sacrificio de cabezas y una disminución en la producción de carne.
La industria de la refrigeración enfrenta presiones adicionales, como el aumento de salarios y tarifas de energía, la baja en los ingresos por subproductos y la competencia desleal. A pesar de la eliminación de trámites burocráticos, la lucha contra la marginalidad se vuelve fundamental para garantizar la sostenibilidad del sector.
En conclusión, a pesar de los buenos precios internacionales, la industria ganadera argentina enfrenta múltiples desafíos que ponen en riesgo su rentabilidad a corto y largo plazo. La adaptación a las nuevas condiciones del mercado y la lucha contra la marginalidad se presentan como tareas urgentes para asegurar la viabilidad del sector en el futuro.








