Un nuevo operativo de desalojo en la Ciudad de Buenos Aires ha desatado una intensa disputa política entre el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el diputado nacional Juan Grabois. La polémica gira en torno a un inmueble ubicado en el Parque Avellaneda, utilizado por la cooperativa «El amanecer de los Cartoneros», vinculada al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE).
El desalojo se llevó a cabo en la madrugada del miércoles con la participación de cerca de 20 agentes del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, maquinaria pesada, camiones de carga, efectivos de la Policía de la Ciudad y personal de la Red de Atención Social. Según fuentes oficiales, la propiedad estaba siendo ocupada sin la autorización legal correspondiente.
El Ministro Baistrocchi justificó la medida afirmando que «La convivencia se sostiene con reglas claras que hay que cumplir» y que ni el espacio público ni la propiedad privada pueden ser ocupados ilegalmente. La gestión de Macri ha recuperado más de 550 inmuebles en los últimos dos años, según datos oficiales.
La reacción de Grabois no se hizo esperar, calificando a los responsables del desalojo como «cobardes pervertidos de libro de texto» y advirtiendo que «van a pagar». Por su parte, Macri respondió directamente, destacando que en la Ciudad se cumple la ley y que los usurpadores no tienen lugar.
La cooperativa «El Amanecer de los Cartoneros» rechazó las acusaciones oficiales y denunció que el espacio cumplía funciones esenciales en el sistema formal de reciclaje de la Ciudad. Convocaron a una protesta para exigir respuestas concretas y denunciaron que la falta de alternativas pondría en riesgo el trabajo de 200 empleados y la valorización de toneladas de residuos reciclables.
Además, señalaron que el cierre del inmueble profundiza la crisis en el sector del reciclaje, especialmente tras el incendio en el Centro Verde de Barracas. Destacaron que su planta era el único circuito de recuperación y reciclaje de residuos textiles en Buenos Aires, criticando la falta de diálogo con las autoridades y la ausencia de propuestas desde la Dirección de Reciclaje bonaerense.
En medio de esta disputa, la situación sigue sin resolverse y las partes mantienen posturas firmes. Mientras tanto, cientos de trabajadores y el futuro del reciclaje en la Ciudad de Buenos Aires quedan en el aire.







