El Senado se prepara para un día crucial este miércoles 11 de febrero, ya que se discutirá la reforma laboral propuesta por el Gobierno nacional. Esta sesión será determinante, ya que el oficialismo buscará obtener la media sanción necesaria para avanzar con un proyecto que plantea cambios significativos en las condiciones laborales, remuneraciones y derechos laborales en el país.
Sin embargo, frente a esta iniciativa, diversos sindicatos han confirmado una marcha frente al Congreso para rechazar enérgicamente la propuesta. Esta movilización, que contará con la participación de sindicatos de todos los sectores, se presenta como una muestra de fuerza y unidad en contra de lo que consideran un ataque a los derechos de los trabajadores.
La Confederación General del Trabajo (CGT) ha sido una de las principales impulsoras de esta movilización. Tras una reunión de la Junta Directiva, el triunvirato que dirige la CGT decidió convocar a esta marcha como parte de su estrategia frente al debate legislativo. Aunque algunos sectores abogaban por una huelga general, la postura del sindicato ha sido la de una movilización masiva sin dictar medidas de acción directa.
Jorge Solá, uno de los triunviros de la CGT, ha expresado claramente la postura del sindicato frente a la reforma laboral: «Es un proyecto que ataca derechos y hay una fuerte transferencia de riqueza de los trabajadores a los empleadores». Por su parte, Andrés Rodríguez, subsecretario de la CGT, ha anunciado que la lucha no terminará en el Senado, ya que el proyecto deberá pasar luego por la Cámara de Diputados.
En cuanto a los sindicatos que se sumarán a la movilización, destacan los docentes universitarios de CONADU, quienes han confirmado su apoyo a la marcha. También se unirán a la protesta la Federación de Educadores de Buenos Aires (FEB) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), quienes han convocado a un paro general para el mismo día en rechazo a lo que consideran un ajuste en educación y un ataque a los derechos laborales.
Este paro y la movilización afectarán diversos sectores y servicios esenciales en todo el país, como el transporte público, la administración pública, los bancos, la recogida de residuos, la construcción, las actividades industriales y los servicios vinculados a empresas públicas y estatales. Sin duda, el miércoles 11 de febrero será un día clave en la lucha por los derechos laborales en Argentina.








