Conflicto laboral en Cementos Avellaneda
Cementos Avellaneda, una de las principales cementeras del país, se encuentra en medio de un conflicto gremial con la Asociación de Trabajadores Mineros (AOMA), que la semana pasada llevó a cabo una medida de fuerza en su planta de Olavarría. La empresa ha acusado al secretario general de la seccional Olavarría, Alejandro “Cala” Santillán, de mentir y someter al personal a una situación extorsiva.
La reacción de AOMA se debe a la finalización de seis contratos dentro de la empresa. Cementos Avellaneda ha negado enérgicamente que haya una reestructuración o reducción de personal en marcha. La empresa ha descrito la protesta como irracional, advirtiendo que pone en riesgo el normal funcionamiento de la fábrica y la estabilidad de las fuentes de trabajo, ya que la planta emplea directamente a poco más de 400 personas.
El conflicto se originó en el sector de despacho, tras el lanzamiento de una nueva línea operativa para cumplir con el cambio de sacos de cemento de 50 a 25 kilos. El gremio impulsó una medida de fuerza exigiendo la incorporación de personal adicional al que la empresa consideraba necesario para el sector.
Ante esta situación, la empresa decidió contratar personal a término por un período de prueba, con el acuerdo del propio sindicato. Sin embargo, tras revisar la operación del área, la cementera decidió no continuar con esos contratos.
La medida de fuerza afectó parcialmente el despacho de productos ensacados y agregados graníticos, con retrasos y reprogramaciones en logística, aunque la planta ya está funcionando con normalidad.
El Ministerio de Trabajo emitió conciliación obligatoria por 15 días hábiles luego de una audiencia en la que participaron la empresa y el sindicato. La resolución ordenó detener las medidas contundentes y el reintegro de los seis trabajadores mientras dure el proceso.
La industria cementera atraviesa un periodo de menor nivel de actividad, con un consumo que ha caído más del 14% en el último mes respecto a octubre. En la empresa resaltan que no están previstos ajustes adicionales de personal ni transferencia de producción a otras plantas.
Este conflicto no es el primero que enfrenta la sección Olavarría de AOMA, recordando el enfrentamiento pasado con Loma Negra. En medio de este escenario, la empresa y el sindicato continúan las conversaciones en busca de un acuerdo que permita resolver la situación de manera satisfactoria para ambas partes.








