En esta noticia se revela un plan revolucionario que podría cambiar la economía argentina tal como la conocemos. Se trata de la Ley de “Inocencia Fiscal”, una iniciativa que pretende dar a los argentinos la seguridad necesaria para sacar los dólares que tienen “debajo de los colchones” y llevarlos a la economía formal.
Un paso hacia la remonetización de la economía
La Ley de “Inocencia Fiscal” fue sancionada por el Congreso el 26 de diciembre y promulgada a principios de enero. Forma parte de un plan del Ejecutivo para remonetizar la economía, permitiendo a los ciudadanos utilizar sus ahorros no declarados para la compra de activos fijos como automóviles y viviendas, o para invertir en el mercado interno de capitales.
El rol fundamental de las provincias
Sin embargo, la implementación de esta ley no solo depende del Gobierno Nacional, sino también de las provincias. Hasta el momento, 16 jurisdicciones han firmado acuerdos de intercambio de información tributaria, mientras que otras 7 aún no han adherido a los regímenes de información fiscal. Esto podría generar un trato desigual a los contribuyentes y complicar la efectividad de la Ley de “Inocencia Fiscal”.
Desafíos y obstáculos a superar
A pesar de los avances logrados con la Ley de “Inocencia Fiscal”, aún quedan temas pendientes por resolver. Las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires deberán modificar sus códigos tributarios y establecer normas similares a la declaración simplificada de ganancias para garantizar la efectividad de la ley a nivel local.
¿Qué es el régimen simplificado de ganancias y quiénes pueden adherirse?
El régimen simplificado de ganancias está destinado exclusivamente a personas humanas y sucesiones indivisas residentes en el país, con ingresos anuales de hasta mil millones de dólares y activos totales que no superen los 10.000 millones de dólares. Aquellos que no puedan adherirse al régimen simplificado serán considerados Grandes Contribuyentes Nacionales y deberán cumplir con el régimen de control tradicional.
En resumen, la Ley de “Inocencia Fiscal” promete cambiar la forma en que los argentinos manejan sus ahorros no declarados, pero aún enfrenta desafíos en su implementación a nivel provincial. Solo el tiempo dirá si esta ley logra su cometido de remonetizar la economía y dar un impulso al mercado interno de capitales.







